+ (505) 8850 1609

Donald Trump: lo que podría esperarse en 2018

Análisis de , fecha 10/01/2018
Economist Vision » Análisis Económico » Donald Trump: lo que podría esperarse en 2018

Hay una cantidad de incertidumbre política y en las relaciones internaciones de Estados Unidos de América y el mundo en la era de Trump para 2018. Pero, lo positivo es que se espera que la agenda legislativa del 2018 se centre en un enorme plan de inversiones, que además de actualizar la infraestructura aumente la cantidad y calidad de los empleos, un tema que podría dar origen a la presión ciudadana para que los dos partidos colaboren en ampliar la economía y fortalecer el liderazgo de EE.UU.

 También se anticipa un intento de reformar el sistema de bienestar federal, el seguro social, medicare y Obamacare, para hacerlo económicamente sostenible, a lo que el Partido Demócrata se opondrá de manera rotunda.

 Para muchos analistas el hecho central es diferente: en 2018 todas las acciones serán medidas más por el impacto sobre las elecciones al Congreso que sobre el bienestar de las personas. Los demócratas buscarán apoderarse de ambas cámaras y, para lograrlo, deberán crear la sensación de que cada una de las propuestas de Trump han fracasado.

 Un tema relevante para dichas elecciones será el impacto real de le reforma tributaria, que los demócratas han pintado como un robo para beneficio exclusivo de los más ricos. Sobre la base de los cambios en los salarios, los impuestos y las condiciones laborales, durante los primeros meses de 2018 se sabrá si lo anterior es cierto. 

 La imagen proyectada de Trump como un ser arrogante, peleón, egoísta e impulsivo. Dice lo que piensa en cualquier momento, frecuentemente sin conocimientos e incluso contradiciéndose, lo que sus enemigos usan para pintarlo como un mentiroso. La oposición nunca perdonará que Trump haya derrotado a Hillary Clinton, la predilecta de la maquinaria política tanto republicana como demócrata y de las élites financieras, la comunidad de Hollywood, los medios de comunicación y del denominado ‘Estado Profundo’.  Pero la verdad es que poco ha cambiado después de unas elecciones entre (quizás) los dos peores candidatos en la historia de Estados Unidos, aunque muchas perspectivas sobre importantes reformas se han dado a conocer y la política se ha visto impactada con temas a menudo inesperados como son: el abuso del poder para lograr conquistas sexuales;

el tema de la corrupción en maquinarias políticas; el abuso de los medios de comunicación, tanto formales como sociales, lo que ha ocasionado una rueda de acusaciones sobre noticias falsas y puede anticipar una peligrosa imposición de censura.

 Todos estos hechos se relacionan circunstancias en el 2017 sobre evolución de la política de Trump en Estados Unidos de América, dan como elementos muchos tropiezos. Para el 2018 podría esperarse que estos sumen a otros más cuyos efectos serán preocupantes para ese país y el mundo en general.

 No se mira una futura destitución del presidente, independiente de las acusaciones de colaborar con Rusia para ascender al poder en 2016. Hasta el momento, nada ha comprobado dicha colaboración. Por el contrario, irónicamente se descubrió que el documento que dio inicio a las acusaciones contra Trump fue producido por GPS Fusión, una empresa secretamente pagada por el Partido Demócrata y la campaña Clinton. El descubrimiento incluye un supuesto plan en forma de póliza de seguro en caso de que el candidato Trump ganara la presidencia “inesperadamente”, lo que demuestra un profundo antagonismo contra Trump y una polarización casi total en Estados Unidos de América.

Algunas promesas de Donald Trump no se han cumplido, las que debieron aprobarse por medios administrativos, pasando por encima del Congreso. Hay que destacar que Obama cuando fue presidente fue el quien estableció el precedente del que ahora se aprovecha Trump. Obama llevó a cabo gran parte de su agenda por medio de “órdenes ejecutivas” (o sea de decretos presidenciales), sin la mediación del Congreso de mayoría republicana.

Durante su campaña electoral, Trump se enfocó en los siguientes temas:

 1.     Derogar y reemplazar el sistema de salud (Obamacare).

2.     Construir un muro en la frontera con México que pagaran los mismos mexicanos.

3.     Hacer cumplir las normas sobre inmigración, lo que incluía minimizar la inmigración ilegal y deportar a los extranjeros indocumentados, además de suspender temporalmente la entrada de visitantes desde siete países musulmanes.

4.     Corregir el balance político en la judicatura federal.

5.     Reducir las regulaciones federales que impedían el crecimiento de los negocios y el empleo.

6.     Reducir el tamaño de la burocracia federal.

7.     Reformar la Agencia de veteranos militares.

8.     Retirarse del acuerdo climático de París.

9.     Abandonar el Acuerdo Comercial Transpacífico y renegociar los acuerdos comerciales internacionales considerados “injustos”, por ejemplo, el NAFTA.

10.  Apoyar el comercio doméstico buscando el crecimiento del empleo y apoyando el consumo de productos hechos en Estados Unidos América.

11.  Derrotar al Estado Islámico.

12.  Ejecutar una reforma tributaria integral que redujera los impuestos, en especial impuestos corporativos, para fomentar la inversión y el crecimiento económico.

13.  Reparar y mejorar la infraestructura nacional (carreteras, vías, puentes, etc.).

 ¿Cuánto ha cumplido de estas promesas?

 Mediante órdenes ejecutivas, Donald Trump retiró a Estados Unidos del Acuerdo Climático de París y de las negociaciones sobre el Acuerdo Comercial Transpacífico. Además, inició renegociaciones aún en curso sobre el tratado de libre comercio NAFTA y reformó la Agencia que supervisa asuntos de veteranos militares.

 

También eliminó numerosas regulaciones federales que restringían la flexibilidad empresarial y redujo, por medio del no nombramiento de remplazos, el tamaño de la burocracia federal. La reducción en regulaciones y la reforma tributaria han sido muy bien recibidas por el sector empresarial: las bolsas de valores han logrado alturas sin precedentes y el PIB registró un crecimiento del PIB superior al 3% por ciento en el segundo y el tercer trimestre del 2017, por encima de los años anteriores.

 Ahora el desempleo se encuentra alrededor del 4.1%, tasa históricamente baja. Así, Trump ha ganado la confianza de una gran mayoría de los empresarios que habían apoyado la candidatura de Clinton durante las elecciones del 2016, aunque la oposición le atribuye todos esos éxitos a las políticas de la administración anterior.

 La composición del poder judicial está cambiando. Al inicio de 2017, 61 por ciento de los 179 jueces federales eran Demócratas. Al 21 de diciembre de 2017, 19 jueces nominados por el presidente Trump habían sido nombrados, incluyendo un importantísimo cargo en la Corte Suprema, con otras 50 nominaciones en espera de confirmación por el Senado.  Como los nombramientos son vitalicios, el cambio en el balance de la judicatura federal tendrá efectos duraderos, en especial dada la enorme expansión en el activismo político por parte de los jueces en 2017.

 Con respecto al Obamacare, los legisladores republicanos no se pusieron de acuerdo sobre el modo de derogarlo y reemplazarlo, pero, en forma indirecta, por medio de órdenes ejecutivas y de la reforma tributaria, que eliminó la obligación de comprar pólizas de seguro médico, el Obamacare se debilitó significativamente. Se espera una reforma integral en 2018 que asegure la continuación de algún tipo de seguro médico masivo.

 El tema de inmigración se convirtió en una enorme batalla política durante 2017. Los demócratas, que durante la administración Obama deportaban más indocumentados que cualquier administración anterior, ahora se presentan como sus salvadores. Los alcaldes demócratas declaran que las suyas son “ciudades santuarios” para proteger a los inmigrantes contra las leyes federales en su contra.  Pero, la inmigración ilegal se ha reducido en forma importante y con respecto de las expulsiones de inmigrantes, la administración Obama sigue siendo el campeón histórico.

 Con respecto al muro en la frontera con México, el Partido Demócrata se ha opuesto radicalmente y no se han conseguido los recursos necesarios para el proyecto, pues México rechazó (obviamente) la idea de subsidiarlo. Pero la planeación del muro sí ha avanzado y el problema de los recursos para construirlo parece estar ligado en el Congreso de 2018 a un indulto para los jóvenes que entraron ilegalmente al país con sus padres, los denominados “dreamers”: tema apoyado tanto por el Presidente Trump como por el Partido Demócrata.

 En materia internacional, Rusia y Estados Unidos han logrado importantes victorias contra el Estado Islámico, que sin embargo sigue presente en Afganistán y en hechos de terrorismo internacional.  No obstante, dicha colaboración y el deseo por parte de Trump de mejorar relaciones con Rusia, los demócratas han sido un obstáculo. Nunca, desde el final de la Guerra Fría, se habían visto peores relaciones con los rusos. 

 Por otra parte, Corea del Norte se ha ufanado de desarrollar armas nucleares y misiles de destrucción masiva. La infantil respuesta del presidente Trump ha provocado una situación gravísima que podría impactar al mundo entero.

 Fuente: tomado de varios publicaciones periodísticas y revistas especializadas.

 

Anuncios