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¿Cuál es el impacto económico del Covid-19 en la región?

Para la región de América Latina no será fácil porque los principales socios comerciales experimentarán una recesión profunda y diferenciada

El Fondo Monetario Internacional, FMI, presentó sus nuevas proyecciones de crecimiento mundial vaticinando una contracción de 3% en el mundo y de 5,2% para la región. Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, hace un balance del impacto económico del Covid-19 en Latinoamérica y profundiza sobre las decisiones fiscales de Colombia.

En primer lugar, se trata de una crisis de salud y, como tal, el primer orden de prioridad debe ser proteger vidas y garantizar que se implementen políticas para contener la propagación y el impacto del virus en la población.

El impacto económico directo e indirecto en América Latina será significativo. El impacto directo proviene de las políticas necesarias para contener la propagación del virus a nivel local. La mayoría de los países de la región han implementado medidas de contención, que incluyen el distanciamiento social, el cierre de fronteras y escuelas, y restricciones a actividades no esenciales. Estas medidas están afectando negativamente la actividad económica en muchos sectores de la economía, pero son necesarias para frenar la propagación del virus y evitar sobrecargar el sistema de salud.

El impacto indirecto se deriva de la disminución del crecimiento global, el turismo, las remesas y los precios de los productos básicos, así como las condiciones financieras más estrictas. Los principales socios comerciales de América Latina experimentarán una recesión en 2020, lo que implica una menor demanda de exportaciones. Varios países de la región son exportadores netos de productos básicos y, por lo tanto, los precios más bajos de estos productos los perjudican aún más. Los países del Caribe y América Central dependen del turismo y las remesas, que han disminuido significativamente este año. Y las condiciones financieras más estrictas están afectando negativamente a aquellos países con grandes necesidades de financiamiento externo.

La economía regional decrecerá 5,2% este año debido a la expansión del Covid-19. Se proyecta que la actividad económica en América Latina se contraiga en 5,2% en 2020 y estimamos que será la peor recesión en más de 50 años, con una recuperación gradual desde 2021. Sin embargo, incluso con esta recuperación, la región enfrenta el espectro de otra “década perdida” (2015– 2025).

La mayoría de los países de América Latina han implementado medidas para contener la propagación del virus, incluido el distanciamiento social, el cierre de fronteras y escuelas, y restricciones en actividades no esenciales. Estas medidas deberían contribuir en gran medida a aplanar la curva de infección y aliviar las presiones sobre los sistemas de salud domésticos.

Los países de la región también han aumentado los recursos fiscales para la atención médica, incluidas las pruebas, camas, respiradores y otros equipos. Esto es esencial dado que muchos países aún no están preparados para enfrentar lo peor de la pandemia. Por ejemplo, el Índice de Seguridad de Salud Global muestra que la región no está tan bien preparada para enfrentar una pandemia como las economías avanzadas, mientras que el número de camas de hospital por población en la región es generalmente bajo.

En el futuro, los países deben reconocer que no existe una compensación entre “salvar vidas y salvar medios de vida” y, por lo tanto, deben continuar implementando las medidas de contención necesarias y apoyando los sistemas de salud.

En el aspecto fiscal, la mayoría de los países de la región han anunciado paquetes fiscales para apoyar a las empresas y a los hogares más afectados por el distanciamiento social. Los países han utilizado transferencias directas a hogares vulnerables (incluida una expansión de los programas existentes), la relajación de los requisitos de acceso y la expansión de los planes de seguro de desempleo, subsidios de empleo, exenciones y aplazamientos de impuestos temporales y garantías de crédito. Se han anunciado paquetes importantes en Brasil, Chile y Perú, y se espera que otros sigan o mejoren las medidas existentes.

AEV/FMI