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El ciclo favorable de los precios del petróleo y su traspazo a la economía

El ciclo favorable de los precios del petróleo y su traspazo a la economía

Aun Nicaragua no ha logrado beneficiarse del ciclo de los bajos precios internacionales del petróleo y canalizar ese ahorro derivado de los factores externos hacia un mejor aprovechamiento en la economía. Decisiones de política que requiere firmeza, voluntad de los actores privados y el gobierno.

Este ahorro de recursos que provienen del precio de los derivados del petróleo y que en forma directa debería trasmitirse en  el precio de la energía ayudaría mucho al crecimiento económico del país.  Esto es igual a decir que la representatividad técnica en la cadena productiva y comercial de los derivados del petróleo y la energía ronda el 11.2% en 2016 (con base a los coeficientes técnicos de la Matriz Insumo Producto del BCN, 2006). El petróleo y sus principales (combustible, gas, kerosene, etc.) registraba aprecios del 2006 una participación del 5.8% del valor Bruto de Producción (VB).  En el caso de la energía eléctrica dicha participación registro el 5.4% con respecto al VBP. El efecto combinado directo e indirecto de ambos insumos en los encadenamientos productivos registraba el 10.8% en el VBP.

En el caso de los insumos provenientes del petróleo, el efecto del ciclo de los precios elevados que se movieron durante el periodo 2008-2014 tuvo un impactó en los costos de los encadenamientos productivos del tejido económico elevando las estructuras de costos de la unidades económicas y familiares en 12% como promedio. Los sectores más impactados fueron la energía, la industria, el sector agroexportador, el comercio y los servicios, la administración pública y el transporte privado.

Por su lado la Energía ha venido generando un impacto importante ya que la industria energética esta basaba su producción en insumos del petróleo que representaba el 45.8% de su estructura de costos.

La estrecha relación que existe entre la energía y los precios del petróleo, especialmente el insumo básico “bunker”; para las generadoras eléctricas, hacen que el efecto los precios internacionales del petróleo y sus principales derivados y el tipo de cambio, contribuyan a la formación de precios en el mercado interno con cierto grado de distorsiones.  La formación de precios internos incorpora no solo este patrón de precios, sino también los defectos y las distorsiones microeconómicas propias de los monopolios y la especulación de sus actores existente en la estructura del mercado interno nacional.

En Nicaragua el servicio de energía es deficiente, el fluido inestable y poco confiable y de costo también poco razonable para la agricultura, la industria, el comercio y el uso doméstico. Aunque es un insumo fundamental para aumentar la productividad y la producción y también para elevar el nivel de bienestar de los pobres, poco se ha avanzado para convertir este valioso insumo en factor de desarrollo. Estos ingredientes, fundamentalmente los precios de los derivados del petróleo, el tipo de cambio y el sistema de precios que incorpora subsidios cruzados en la tarifica eléctrica, están ejerciendo en la económica un factor multiplicativo de costos y a su vez impide en términos microeconómicos desarrollar modificaciones y mezclas eficiente en la estructura de costos de la producción, el comercio y los servicios.

De acuerdo a los datos del INE la producción bruta de energía creció en 2015 el 71% con respecto a 2006 y el consumo lo hizo el 63.4%. Las pérdidas de energía se mantienen en un histórico promedio del 34% y la generación térmica creció el 15% reduciendo su participación en el total generado al pasar del 64% al 45%. Este elemento dio lugar en 2015 firma de nuevos contratos con generadores de energía renovable que establecerán que el precio contratado será vigente siempre que esté por debajo de la generación térmica. Es decir, la variable determinante es la fijación de precios de la generación térmica.

Si bien el país ha logrado extender el servicio de la energía eléctrica a una mayor cantidad de usuarios y sostener un subsidio a los precios de las tarifas un importante segmento de la población que consume menos de los 150 kw/mes. Sin embargo, los precios de la energía no han absorbido la parte correspondiente del decrecimiento del insumo derivados del petróleo, tampoco las inversiones de la generadora y la empresa de transmisión han reducido las pérdidas de transmisión y penalizado a los consumidores ilegales. Factores reales que fortalecen precios comparativamente negativos para aprovechar el ciclo favorable externo y posicionar mejor a los sectores una vez los precios internacionales retornen a ciclo de precios elevados.

A manera de ejemplificar algunos elementos de análisis de los precios de la energía y el petróleo a escala internacional, se han construido tres gráficos simples.

El primer gráfico muestra la tendencia creciente del precio de la energía por sectores comparado con la tendencia del precio internacional del petróleo. En enero de 2002 el precio promedio de la energía fue de US$ 1.55/Kilovatio en enero de 2017 el precio se eleva a US$ 5.77/Kilovatio. A diferencia del comportamiento de los precios del petróleo que son más inestables y explosivos, el precio de la energía ha tenido menos explosividad, pero tendencialmente ha sido más creciente.

El siguiente gráfico representa el Índice de precios promedios de la energía y el Índice de los precios del petróleo por barril Wite, Spot Price en el mercado de referencia. Ambos índices parten del año base 2006. El aspecto más llamativo que reflejan ambos Índices es la presunción visual de existe un traspaso de los precios del mercado de petróleo al precio de la energía con una elevada correlación la que resultó ser estadísticamente del 87.8%. En efecto, lo es y también estadísticamente de muestra que hay trapazo de precios del barril de petróleo hacia el precio de la energía, pero este proceso no se produce total y simultáneamente, sino más bien, que hay rezago en la captura del precio más bajo del mercado de petróleo, y este agrega el valor del siguiente precio inmediato con un incremento marginal que forma el subsiguiente nivel de precios.

El siguiente gráfico presenta los distintos precios del servicio de energía a los diferente sectores económicos y sociales del país. La evidencia estadística muestra que los precios más elevados los tienen el comercio, la industria y el sector residencial. A partir del 2013 los precios de la energía para el Bombeo son los que suben más que proporcionalmente.