Apoye nuestro esfuerzo con una donación
Suscríbase a nuestros boletines

Estado Islámico pone sus ojos en la mayor inversión extranjera en África

La compañía “La francesa Total” esta buscando hacer realidad un proyecto gasístico en Mozambique que atraerá la mayor inversión en la historia del continente africano. A la vez, decenas de soldados mozambiqueños protegen a su personal y los equipos de la amenaza terrorista que representa el Estado Islámico.

Se espera que Total y sus socios extraigan gas natural de los pozos situados a unos 40 kilómetros de la costa mozambiqueña. Posteriormente lo enfriarán a temperaturas por debajo de los -162 grados para que pase a estado líquido. De esta forma será suministrado a las plantas eléctricas ubicadas en muchos países del mundo: desde Francia hasta China. El consorcio está a punto de finalizar la financiación de casi 16.000 millones de dólares, monto que supone un récord para el continente africano. Mientras tanto, se estima que el valor total del proyecto asciende a 23.000 millones de dólares.

“Hay mucho trabajo que hacer. El primer lote de gas natural licuado debería estar listo en 2024. Y vamos por el buen camino”, aseveró Ronan Bescond, el ingeniero químico francés designado por Total como líder del proyecto.

Para implementar su iniciativa gasística, Total planea contratar a 14.000 personas cuando la construcción alcance su apogeo. De ellas, 5.000 serán ciudadanos mozambiqueños, y muchas otras procederán de la misma región, destacó Bescond. Se calcula que durante 25 años Mozambique obtendrá 50.000 millones de dólares en ingresos directos e indirectos para la economía, cuyo tamaño apenas alcanza los 15.000 millones de dólares anuales. Además, con ayuda de estos beneficios el Gobierno de la nación africana obtendrá los recursos financieros necesarios para sufragar el gasto que supone mantener a los soldados que protegen el vasto complejo de una amenaza terrorista.

El principal obstáculo al que se enfrenta Total en la región es la amenaza terrorista proveniente del Estado Islámico. La empresa necesita mover miles de toneladas de equipos a través de un territorio donde moran grupos armados afiliados al Estado Islámico, proscrito en muchos países. Le juraron lealtad en 2018.

En el último año, estos grupos han perpetrado ataques cada vez más atrevidos, y a finales de junio asaltaron y ocuparon la ciudad de Mocimboa da Praia durante tres días. Situada a tan solo 60 kilómetros al sur de los yacimientos explorados por Total, Mocimboa da Praia es un hub crucial y el puerto más cercano para la empresa gala. Al menos nueve trabajadores del subcontratista Fenix ​​Construction Services murieron en aquel atentado, comunicó Jasmine Opperman, analista africana, en su cuenta en Twitter.

La compañía militar privada que Mozambique contrató en abril del 2020 para asegurar el apoyo aéreo a las tropas del Gobierno ha luchado para sofocar la violencia. Desplegó helicópteros armados con ametralladoras. Los gobiernos de otros países, incluidos los de Sudáfrica, Estados Unidos y Portugal, han ofrecido su ayuda a Mozambique en su lucha contra los afiliados al ISIS.

El analista Saide Habibe, del Instituto de Estudios Sociales y Económicos de Maputo, señaló que la insurgencia terrorista crece debido a la marginalización de los jóvenes en una región predominantemente musulmana y situada a unos 1.900 kilómetros de la capital mozambiqueña.

 

AEV/SHES