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Gobierno cubano utiliza medidas para adueñarse del negocio de las “mulas” y capturar las divisas de este sector

Las mulas son la primera pieza de un efectivo y extenso sistema de comercio, que funciona paralelamente al establecido por el gobierno de la isla.

A Cuba llegan los productos más inimaginables desde otros países, y entran de la mano de las mulas, que son personas que se dedican a adquirir estos productos fuera de la frontera, introducirlos a la isla y distribuirlos, tomando provecho de todas las grietas que dejen las autoridades de la aduana de Cuba.

Actualmente, este comercio de alimenta de diversas fuentes, la más lejana de ellas es Rusia, de donde las mulas traen piezas para coches y dispositivos móviles: de Guyana y Haití traen calzados y ropa, desde Panamá equipos electrónicos y computadoras, que pueden incluir cintas de colores para cumpleaños infantiles y cámaras profesionales de vídeo.

La mayoría de las mulas son habituales que llegan junto a una o dos personas que les han vendido sus “kilos” a cambio del pasaje y una suma de entre 200 y 300 dólares.

En la opinión de algunos de los que se dedican a prestar estos servicios, se trata de una industria con futuro, pues “en Cuba siempre va a faltar algo y algunos han ido encontrando variantes para pasar más carga por los aeropuertos cuando llegan”. Esta circunstancia resulta importante por el hecho de que todas las regulaciones aduaneras vigentes llegan a extremos tales que, incluso, definen hasta la cantidad de cepillos de dientes que puede importar cada uno de los viajeros.

No obstante a partir de hoy lunes 20 de octdubre, los cubanos en la Isla ya pueden solicitar cuentas en los bancos Metropolitano, Popular de Ahorro y de Crédito y Comercio para utilizar las tarjetas magnéticas que permiten actividades comerciales con moneda libremente convertible (MLC). Asi mismo, esta medida se complementa con la decisión de establecer Comercios Estatales que importarán los bienes extranjeros y que podrán ser adquiridos por la población.

Sin embargo,  a las cuentas no les pueden depositar pesos libremente convertibles (CUC) o pesos cubanos (CUP) y únicamente son funcionales en las nuevas tiendas recaudadoras de divisas donde se comercializan aparatos electrónicos para el hogar, ciclomotores y partes de automóviles.

La Agencia Cubana de Noticias (ACN) informó que en dichas cuentas se pueden depositar en efectivo euros, dólares estadounidenses, pesos mexicanos, libras esterlinas, francos suizos, dólares canadienses, coronas noruegas, danesas y suecas, así como yenes japoneses.

Para tramitar una cuenta, los ciudadanos residentes tienen que presentar un carné de identidad y esperar un plazo de tres a siete días si se vive en La Habana o capitales provinciales. Para el resto del país el tiempo puede llegar hasta los diez días.

ACN también informó que “se podrá recibir fondos a través de transferencias del exterior y realizar estas desde otras cuentas en divisas o entre las del mismo producto”.

El pasado 15 de octubre, en el programa Mesa Redonda, el vicepresidente cubano Salvador Mesa anunció esta nueva medida que permite a personas naturales importar dichos productos sin salir de la Isla a través de empresas estatales.

La medida tiene un fin, la captura de divisas por el Estado que ingresen a través de la nueva medida serán utilizadas para la importación de alimentos y otros sectores básicos en beneficio de la población cubana, incluyendo a los del sector privado.

Para muchos, este plan significa que el gobierno quiere adueñarse del negocio de las “mulas”, personas que compran en el extranjero y revenden en la Isla.

Las tiendas en MLC entrarán en funciones a partir del 28 de octubre, pero solo abrirán 12 en la capital cubana y en Santiago de Cuba; en el resto de la Isla estará disponible una tienda, aunque todavía no recibirá pedidos.

El gobierno también dijo que en las tiendas solo se pueda pagar con tarjetas internacionales como VISA y MASTERCARD, además de las locales AIS, RED, BPA, BANDEC y las del Banco Metropolitano.

AEV/DC