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Hubo manipulación en las criptomonedas y vinieron de manos fuertes

Como publicaba la cadena de información económica CNBC recientemente, se ha publicado un estudio de investigación económica que ha tratado de despejar la duda de cómo se gestó toda aquella burbuja de Bitcoin, y si había alguien en concreto tras toda aquella especulación rampante y su consiguiente fraude masivo. Las conclusiones, aparte de relevantes, no podían ser más reveladoras, además de venir debidamente fundamentadas por los autores académicos.

La investigación forense ha evidenciado cómo la negociación de Tethers y Bitcoins siguen un patrón claramente definido, un patrón que además no ha sido detectado en otros flujos de intercambio entre otras cripto-monedas: al parecer es único para esa paridad Tether-Bitcoin que ya estaba más que bajo sospecha, y donde faltaban ya dólares por todos lados. Mediante este patrón, y analizando diversos datos que refrendaban sus tesis, los autores han concluido que la mayor parte de la explosiva tendencia ascendente de Bitcoin ha sido propulsada por una única mano fuerte del cripto-mercado. Los catedráticos del estudio lograron incluso cercar al especulador malhechor siguiendo el rastro de sus flujos extremos de Tethers, hasta poder identificarlo como procedente de una gran cuenta de Bitfinex, uno de los líderes en intermediación de cripto–monedas radicado en China y registrado en las Islas Vírgenes, y que acumula un largo rastro de irregularidades a lo largo de su corta existencia, además de investigaciones judiciales abiertas.

Las paradójicas manos fuertes dominaban Bitcoin, en medio de teorías sobre la liberación económica que traía. Así, Algunos medios advirtieron por activa y por pasiva de que Bitcoin estaba presentando la formación de una burbuja. Algunos inversores en cripto-monedas reaccionaban incluso agresivamente ante siquiera la mera mención de la posibilidad de dicha burbuja. Pero esto no fue más que una más de tantas a lo largo de la historia económica, y como tal, a pesar de las advertencias, se acabó de inflar y terminó pinchando violentamente dejando numerosos damnificados, donde muchos ya vaticinaban (viéndose millonarios) que la famosa cripto-moneda llegaría incluso a los 50.000USD/BTC.

En primer lugar, la inmensa mayoría de los Bitcoins estaban acaparados por unas pocas manos fuertes. Primer punto muy débil de esa cripto-moneda que se suponía paradójicamente que venía para concedernos la libertad económica más idealista, pero que luego resultaba estar reportando onerosas ganancias a unos pocos que, como en toda concentración de poder inversor y de capital, tenían una gran capacidad de manipulación del cripto-activo a su tentadora (y aprovechada) disposición.

Pero además hay otro punto que también supuso en este tema otro flanco débil de Bitcoin: era un único mercado global accesible a muchos pequeños inversores que empezaban a interesarse por la cripto-economía, pero sin embargo en términos globales Bitcoin era un activo muy estrecho comparativamente, y por tanto susceptible de manipulación agresiva accesible con certeros movimientos que se podían permitir manos que ni siquiera tenían que ser demasiado fuertes, pero que efectivamente sí que lo eran en un activo en el que, como decíamos antes, había unas pocas manos muy fuertes.

Así pues, mercado estrecho y manos fuertes supusieron el cóctel ideal para que pasase lo que pasó, y además tenemos que añadirle la opacidad connatural a la esencia y al diseño de Bitcoin, de la que se han servido para que no se descubriese el pastel cuando todavía se estaba a tiempo de parar la sangría, así como los mecanismos fraudulentos explotados sin piedad para, mediante otras criptomonedas “puente”, acabar inflando Bitcoin y el sistema a base tokens que no estaban respaldados por dólares como debieran, según su manifiesto. Con todo ello, tenemos pues que la

Así ha quedado demostrado ahora: además de un terreno desconocido, era un camino oscuro, sombrío y de destino más que incierto. Y que conste que desde estas líneas nosotros siempre hemos sido unos cripto-entusiastas y hemos divulgado ampliamente sobre este mundo, pero no por ello creíamos justificado despegar los pies de la tierra. De hecho, seguimos creyendo que la cripto-economía es el futuro sí o sí, e incluso hemos seguido divulgando sobre ello también después de ser los primeros en analizar el fraude cuando todavía era inminente. Pero igual que defendimos en su momento que había que regular y dar forma a toda aquella fuerza emergente de la cripto-economía, antes de que le debiésemos dar carta blanca para ser parte de los cimientos de nuestro sistema financiero, ahora igualmente defendemos que debemos seguir avanzando en regular y hacer que la cripto-economía sea un lugar seguro para nuestro dinero, y que a la larga traerá incontables ventajas a nuestro mundo, y probablemente también mayor libertad financiera (en los términos correctos de verdad).

AEV/ DERBLAUEMOND @DerBlaueMond