Apoye nuestro esfuerzo con una donación
Suscríbase a nuestros boletines

La lucha contra el cambio climático: la “huelga climática”

Hoy 27 de septiembre millones de personas en todo el mundo (especialmente estudiantes) se han manifestado en el marco de la llamada ‘huelga climática’. El calentamiento global es un fenómeno indiscutible. La acumulación de años con temperaturas anómalamente altas en las últimas décadas es un hecho, marcando una tendencia que de momento no parece tener visos de detenerse. El imprevisible efecto de este calentamiento en las complejas dinámicas meteorológicas del planeta y el delicado equilibrio de sus ecosistemas hace que comience a manifestarse una preocupación por el hablemos de cambio climático.

Con los números en la mano, no existe duda de la correlación entre el aumento de temperaturas y el aumento de CO2 atmosférico provocado artificialmente desde la revolución industrial hasta nuestros días. Hay un amplio consenso científico en que esta correlación es en buena parte causal. Es decir, la ciencia apunta a que la actividad humana es un factor fundamental (si bien no el único) en el reciente calentamiento del planeta.

Es por ello que muchos activistas (con el apoyo de determinados lobbies empresariales) están llamando a actuar de forma urgente contra las emisiones y penalizar aquellas actividades económicas que las provocan. Reducir las emisiones para evitar las consecuencias imprevisibles de una alteración artificial del clima es un objetivo loable, sin embargo, hay otro lado de la historia. El aumento de las emisiones se ha acelerado a medida en que el desarrollo económico del tercer mundo, sobre todo China e India, ha sacado a cientos de millones de seres humanos de la pobreza.  La cuestión ahora son las siguientes interrogantes: ¿Debemos anteponer la ’emergencia climática’ al avance de los más desfavorecidos del planeta? ¿hay alguna forma de compatibilizar desarrollo económico y descenso de las emisiones?

AEV/BS