Apoye nuestro esfuerzo con una donación
Suscríbase a nuestros boletines

La malaria, una enfermedad que sigue matando a un niño cada dos (2) minutos según la OMS

Pese a que es prevenible y curable, la malaria sigue siendo la causa de muerte de cientos de miles de personas cada año. En el día mundial de la lucha contra esta enfermedad, la Organización Mundial de la Salud pone de relieve la importancia del mantenimiento de los esfuerzos para erradicarla, sobre todo en el contexto de la pandemia de COVID-19.

Entre los años de 2000 y 2014, las muertes por paludismo (como también es conocida la malaria) cayeron un 40%. El esfuerzo colectivo de la OMS, de autoridades y voluntarios, además de las medidas tomadas para eliminar a la enfermedad lograron reducir el número de muertos de 743.000 a 446.000 entre esos años.

Estos son los países de América Latina que aún tienen problemas con la malaria.

La gran mayoría de los enfermos de malaria siguen registrándose en África, continente que agrupa al 92% de los casos. El Sudeste Asiático aparece luego con el 5% de los casos y el Mediterráneo Oriental con 2%.

Si bien América Latina y el Caribe están muy por debajo de las cifras, el ‘Informe mundial sobre paludismo 2018’ advierte que la región experimentó un aumento del 20% en los casos entre 2010, cuando hubo 813.000 casos, y 2017, cuando hubo 975.700 casos estimados.

El dato de 2017 también marca un importante incremento con respecto a 2015, cuando una importante reducción había reducido los casos a 450.100.

El incremento queda de manifiesto en las muertes por malaria, que en la región de las Américas trepó de 460 fallecidos en 2016 a 630 en 2017. El informe atribuye el aumento a una mayor transmisión de malaria en Brasil, México, Costa Rica, Nicaragua, Guayana Francesa, Belice y Venezuela. Este último país, consigna el informe, explica el 84% del incremento de casos.

En contrapartida, la OMS identifica que República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Surinam y Colombia lograron reducir un 20% los casos de malaria. El Salvador, incluso, logró tener cero casos en 2017.

Las noticias también fueron positivas para Argentina, que en 2017 completó tres años consecutivos sin casos autóctonos de malaria (2015,2016 y 2017), por lo que ya tramita el certificado de ‘libre de malaria’ que ya consiguió Paraguay en 2018.

Cuba, Chile y Uruguay se mantienen como los únicos tres países de la región en los que la malaria no es endémica.

Sin embargo, los avances contra la dolencia, que afecta principalmente a los países del continente africano, se ha estancado. Según el último informe mundial sobre la malaria, publicado el 2019, la cantidad de muertos ha sido prácticamente la misma en 2017 y 2018. Además, entre 2014 y 2018 no se observó una caída en el número anual de nuevos infectados.

En el Día Mundial del Paludismo, la OMS promueve la campaña Malaria Cero, cuyo objetivo es erradicar una enfermedad que mata un niño cada dos minutos. Los menores de cinco años son los más afectados y, en 2018, representaban el 67% (272.000) de todas las muertes causadas por la dolencia.

Malaria en tiempos de COVID-19

La pandemia de COVID-19 podría empeorar el ya grave cuadro de la malaria en el mundo. De acuerdo con un pronóstico realizado por la OMS, en el peor de los casos, es decir, si se suspenden las campañas de instalación de mosquiteros y se reduce en un 75% el acceso a medicamentos antipalúdicos efectivos, las muertes por malaria en el África subsahariana podrían duplicarse ante la crisis del coronavirus. Los peores pronósticos estiman un total de 769.000 muertes en la región en 2020, lo que representaría volver a los niveles de mortalidad por malaria de hace dos décadas.

AEV/OMS