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La Organización Mundial del Comercio (OMC) entró en su periodo más crítico desde su creación, hace veinticuatro años

La Organización Mundial del Comercio (OMC) entró en su periodo más crítico desde su creación, hace veinticuatro años, por la parálisis este martes (10/12/2019) de su Órgano de Apelación, última instancia en el sistema de resolución de disputas entre los países miembros. La persistente negativa de Estados Unidos al nombramiento de los nuevos jueces que se requieren para que esta instancia continúe funcionando es la razón que ha llevado a la organización a esta situación extrema, cuya gravedad intentó relativizar su director general, el brasileño Roberto Azevedo.

De esta forma, el Órgano de Apelación de la OMC ya no es el árbitro último en las disputas comerciales internacionales. Los jueces que aún quedan pueden concluir una serie de procesos que están abiertos, pero es posible que la obligada pausa lleve a algunos países a no atenerse a las reglas de la OMC, ya que no hay amenaza de sanciones. “Es difícil predecir cuánto durará la disputa”, dice Braml, “pero podríamos estar sin este organismo durante meses”.

Washington ha rechazado la propuesta de más de 100 de los 164 países miembros de la OMC para comenzar el reclutamiento de nuevos jueces. Como alternativa, un diplomático ha diseñado un plan para un proceso de nombramiento temporal de jueces, que reflejaría el tribunal de la OMC. Aun así, Washington dice que no tomará parte en él.

Desde que llegó al cargo, Trump ha acusado repetidamente a la OMC de beneficiar a todo el mundo, excepto a EE.UU. Trump afirma que Washington ha perdido allí casi todos los procesos. Sin embargo, el antiguo presidente de México Ernesto Zedillo Ponce de León escribió recientemente en una columna de opinión que EE.UU. es el usuario más habitual del Órgano de Apelación y el país que tiene una mayor proporción de victorias ante el tribunal.

Desde que China se convirtió en el socio comercial más grande del mundo, arreciaron las voces que reclamaban reformas profundas en la OMC. China ingresó en la OMC en 2001 y ha adoptado agresivas políticas de exportación. A pesar de haber prometido que abriría su economía al comercio extranjero, no ha cumplido su palabra. La OMC ha fracasado incluso en su intento de forzar a China, India y Coreal del Sur (así como otros países del G20) a aceptar que ahora son países avanzados o desarrollados. Al seguir estando clasificadas como naciones en desarrollo, se benefician de reglas comerciales favorables, que otros miembros consideran como ventajas injustas.

El Órgano de Apelación, conformado habitualmente por siete jueces, tiene actualmente sólo tres (el mínimo establecido para que sus decisiones tengan efecto), como consecuencia del bloqueo de Estados Unidos desde 2016 a la designación de nuevos magistrados. Dos esos tres jueces, el indio Ujal Singh Bhatia y el estadounidense Thomas Graham, concluyen hoy sus ocho años de mandato en ese órgano (periodo máximo), dejando sola a la jueza china Hong Zhao.

Azevedo explicó que, frente a esta situación, los países podrían optar por “medidas temporales” o “mecanismos alternativos”, pero siempre en el contexto del sistema de solución de disputas, que es visto como el único que puede ofrecer un trato equitativo a un país pequeño en litigio contra una potencia comercial.

El Órgano de Apelación es la última instancia del mecanismo de resolución de diferencias comerciales de la OMC. Las disputas son primero estudiadas por paneles de expertos de la organización, cuyas decisiones pueden ser cuestionadas y llevadas al Órgano de Apelación, que puede enmendarlas o corroborarlas, total o parcialmente. Sus decisiones son vinculantes, es decir de obligatorio cumplimiento, para las partes del litigio.

El Gobierno de Japón destacó la necesidad “urgente” de reformar el Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC), después de que dicha instancia quedara paralizada por el bloqueo de Estados Unidos.

La Organización Mundial del Comercio, el organismo internacional que regula el comercio global de bienes, servicios y propiedad intelectual, atraviesa una aguda crisis por la no renovación del tribunal de disputas, una unidad clave que dejó de operar el martes (10/12/2019). Estados Unidos ha impedido durante dos años el nombramiento de jueces en el Órgano de Apelación, considerado como la Corte Suprema del comercio, y que cuenta con un equipo de siete jueces. Luego de que concluyera el mandato de dos de ellos, quedaron dos vacantes que no pudieron ser renovadas, por lo que el tribunal no tendrá el quorum necesario para resolver los casos.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha atacado en repetidas ocasiones a la OMC, acusándola de tomar partido por China y otros rivales en las disputas comerciales. Pero la discordia con la OMC, que tiene sede en Ginebra, se remonta a hace más de una década. EE.UU. acusa al Órgano de Apelación de sobrepasar sus competencias y de que los jueces han cambiado leyes sin la aprobación de sus miembros. Washington insiste en que la Constitución de EE.UU. no permite que un tribunal extranjero reemplace a uno estadounidense.

Otros puntos de conflicto son las retribuciones de los jueces, que consideran demasiado elevadas, y la excesiva duración de los procesos. Estados Unidos incluso llegó a amenazar con bloquear el presupuesto de la OMC para 2020, pero la pasada semana, finalmente, se logró llegar a un compromiso en un presupuesto provisional, que incluía sustanciales recortes en el Órgano de Apelación.

Muchos expertos subrayan que la guerra comercial entre China y Estados Unidos hace más necesaria que nunca la OMC, pero también señalan que EE.UU. cree que sus intereses nacionales están mejor atendidos si negocia sus propios tratados bilaterales, sorteando las reglas de la OMC. “EE.UU. está más interesado ahora en sus juegos de poder que en operar según el sistema internacional de reglas”,

AEV/VARIOS