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Los centros turísticos de las Bahamas evitaron la ira del huracán Dorian.

Los centros turísticos más grandes de las Bahamas evitaron la ira del huracán Dorian. El huracán de categoría 5 prácticamente perdonó a la isla de Nueva Providencia, hogar de casi dos tercios de las 17.500 habitaciones de hotel del país caribeño, según Resort Capital Partners. El aeropuerto de Nassau está abierto, al igual que el enorme complejo turístico Baha Mar, que incluye las residencias Grand Hyatt, SLS y Rosewood. Cerca, Atlantis Paradise Island —el megaresort que Brookfield Asset Management Inc. exploró su venta— tampoco se vio afectado.

La tasa de ocupación promedio de los 116 hoteles de las Bahamas fue del 74,1% hasta julio, en comparación con el 62,4% en el mismo período del año anterior, según STR.

Esta es la buena noticia para un país donde el turismo representa aproximadamente la mitad del producto interno bruto y la demanda de habitaciones ha ido en aumento. Sin embargo, los hoteles en las Bahamas aún pueden verse afectados por el huracán, que cobró la vida de al menos a siete personas y dejó la isla de Gran Bahama un 70% bajo el agua. Es probable que el brutal golpe de Dorian en las islas del norte se mantenga en la mente de los viajeros y creará la impresión de que todo el archipiélago fue devastado. “Habrá un impacto en la demanda de habitaciones, no porque los hoteles estén cerrados, sino porque la percepción es que sí lo están”, dijo Jan Freitag, vicepresidente senior del proveedor de datos de alojamiento STR.

Esto es lo que sucedió después de que los huracanes Irma y María azotaran el Caribe en 2017. En lugares como las Islas Vírgenes de EE.UU. y Key West, Florida, incluso los hoteles que reabrieron rápidamente sus puertas sufrieron reservas menores a las habituales. “Los turistas quedan con un prejuicio reciente y los mercados afectados directa e indirectamente por un huracán suelen ver una demanda menor después de la tormenta”, dijo Michael Bellisario, analista de Robert W. Baird & Co. “La gente cancelará y simplemente no volverá a reservar, o, en algunos casos, las vacaciones se reservan en otro lugar y los viajes anuales cambian de lugar”.

AEV/EFE