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Más de 4.6 millones de venezolanos ha salido del país y el 80% se ubican en Latinoamérica

A noviembre de 2019, según ACNUR, más de 4,6 millones de personas han salido del país y el 80% de ellas está en otros países latinoamericanos. Latinoamérica ha vivido una larga historia de flujos migratorios, sin embargo, hoy atraviesa un éxodo sin precedentes: desde 2016, más de 4,6 millones de mujeres, hombres y niños han salido de Venezuela en busca de un futuro mejor, según cifras de la agencia de refugiados ACNUR. La migración venezolana es la mayor movilización humana de la historia reciente de la región. Los migrantes huyen de la crisis humanitaria y económica que ha deteriorado la seguridad ciudadana y los estándares de vida en ese país.

Según la ACNUR, cada día entre 4.000 y 5.000 venezolanos salen del país, la mayoría a pie, a un destino incierto, pero con la esperanza de un mejor futuro para sus familias. Su movilización está cambiando el rostro de América Latina y el Caribe para siempre. Históricamente, la región ha vivido grandes flujos migratorios, sobre todo en la primera mitad del siglo XX: italianos y españoles en Argentina, japoneses en Brasil, chinos en Perú; mientras que a partir los 60 se han visto incontables migraciones intrarregionales y hacia Estados Unidos, especialmente desde Centroamérica.

Pero la migración venezolana presenta diversas particularidades. Debido a su magnitud, está generando una enorme presión en los países receptores, sobre todo en materia de salud, educación y empleo, los que han respondido con controles más estrictos.

La crítica situación provocada por esta oleada ha llevado a 11 países de la región a aumentar los requisitos de ingreso a los migrantes y refugiados venezolanos, lo que no detiene el flujo, pero sí su regularización. Uno de ellos es Perú. Ya son unos 870.000 los migrantes venezolanos que han atravesado 4.500 kilómetros para llegar a ese país, y según un nuevo informe del Banco Mundial las soluciones empiezan por la integración de los migrantes y el aprovechamiento de su potencial para impulsar nuevas oportunidades.  Sin embargo, existen muchos mitos en relación con los venezolanos en Perú que alimentan una creciente xenofobia e impiden su inclusión: “Si cerramos las fronteras no entran más”; “Todos los venezolanos que están en mi país son delincuentes”; “Mi país no puede albergar tanta gente”; “Los venezolanos nos vienen a quitar el trabajo”.

“Las percepciones negativas hacia la población venezolana son más dominantes en el Perú que en otros países receptores, y son susceptibles de acrecentarse”, expone el estudio, basándose en encuestas de opinión presentadas en el Proyecto de Opinión Pública de Latinoamérica de la Universidad de Vanderbilt.

De acuerdo con el mismo estudio – que forma parte de una serie sobre la migración venezolana en América Latina y el Caribe elaborada por las especialistas del Banco Mundial Paula Rossiasco y María Dávalos – la población venezolana en Perú es principalmente joven (alrededor del 42% tiene entre 18 y 29 años) y proviene en su mayoría de zonas urbanas. Está compuesta de grupos familiares, incluyendo a unos 117 mil niños. También está altamente calificada: el 57% de los venezolanos en edad de trabajar en el Perú tienen estudios superiores, y de ellos, la mitad ha completado su carrera universitaria.

Se ha estimado que, de insertar a estos migrantes en el mercado formal, el valor agregado de la productividad laboral en Perú podría incrementarse un 3,2%. Aun cuando los migrantes venezolanos están en el sector informal – el 50% de ellos trabaja en el área de servicios – y reciben salarios menores que los trabajadores locales, podrían generar un ingreso fiscal neto de unos 2.256 millones de soles anuales (unos 670 millones de dólares) gracias al aumento de la demanda agregada y el recaudo de impuestos. Esto equivale a más del 12 % del presupuesto público del sector salud del país para 2019.

AEV/Banco Mundial.