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Sugerencias de expertos para el uso de mascarillas y la fabricación casera

Mientras que los países asiáticos recomendaron el uso de mascarillas faciales a toda la población, los de Europa y de América las reservaron para el personal de la salud, los infectados de COVID-19 y sus cuidadores. Según los expertos y las autoridades de Salud con el aumento de casos ha cambiado la postura.  Lo recomendable es usar mascarilla y la el cuido de la limpieza de las manos.

En las primeras etapas de la expansión del COVID-19 en Europa y el continente americano las autoridades de la salud insistieron en que las mascarillas no eran necesarias. “En serio, gente: ¡DEJEN DE COMPRAR MASCARILLAS!”, tuiteó en mayúsculas exclamatorias el titular de Salud Pública estadounidense, Jerome Adams, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) insistió en que los protectores faciales sólo tenían sentido para el personal de salud, los enfermos con síntomas del nuevo coronavirus o aquellos que los cuidasen.

Sin embargo, este enfoque ha cambiado totalmente, el director del Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU, Robert Redfield dijo “Estamos estudiando los datos y ahora mismo revisamos activamente la cuestión de si [usar barbijo] va a contribuir”. Se excluían las N95, reservadas a los trabajadores de la salud.

Ante la escasez de Mascarillas de uso médico, se recomienda usar “mascarillas artesanales” siempre que sean elaboradas con sum cuido y cumplan con requisitos básico de higiene y material apropiado.  En el condado de Riverside en California, publicaron antes guías para el uso de máscaras cuando se sale a realizar tareas esenciales como compras en el supermercado o visitas médicas. “Las protecciones faciales no tienen que ser de nivel hospitalario, sino que deben cubrir la nariz y la boca. Por ejemplo, pañuelos, máscaras de tela y polainas de cuello son aceptables. Se pueden lavar y volver a usar”. Según dijeron las autoridades locales a Los Angeles Times, las nuevas recomendaciones se derivan de nueva información sobre el coronavirus: “Cuando la situación cambia, el manual cambia”, dijo Cameron Kaiser, funcionario de salud pública del condado.

Los nuevos criterios sobre máscaras

“El gran error en los Estados Unidos y Europa, es que la gente no lleva mascarillas”, dijo Gao a Science. “Este virus se transmite por microgotas y por contacto cercano. Las microgotas juegan un papel muy importante: hay que usar una máscara, porque cuando uno habla, siempre salen microgotas de la boca. Muchas personas tienen infecciones asintomáticas o pre-sintomáticas. Si usan máscaras faciales, pueden evitar que las microgotas que transportan el virus se escapen e infecten a otros”.

Dada la falta de mascarillas el DR. William Schaffner, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Vanderbilt, sería bueno que la gente no saliera a agotar el stock de mascarillas, ya que eso podría dejar a la población sin recursos mucho más esenciales: los médicos y los enfermeros, que si se enferman no pueden atender a otros pacientes. “Máscaras caseras, chales, bufandas y cualquier cosa que se pueda hacer en la casa puede ser una buena idea”, dijo Schaffner a NPR. “No está claro que vayan a dar mucha protección, pero sí que cada pequeña protección ayuda”.

Ningún experto ha sugerido que la ciudadanía use las mascarillas N95: hay que estar entrenado para colocárselas bien y son incómodas. Por esa razón Gottlieb instó al CDC a ofrecer guías sobre cómo fabricar y usar correctamente un barbijo casero: “Las mascarillas de algodón, hechas de manera adecuada, deberían brindar un grado razonable de protección”, sintetizó.

¿Qué tipos de máscaras sirven?

Si bien el coronavirus tendría unos 100 nanómetros (0,1 micrón) de tamaño, es decir que ni siquiera una máscara N95 garantiza un bloqueo (esos modelos, como el KF-94, filtran el 95% de las partículas entre 100 y 300 nanómetros), un barbijo constituye una barrera física. N95: “Actualmente se da un debate científico sobre el beneficio que se obtiene al usar mascarillas N95”, explicó en Medium la microbióloga de la Universidad de California en Berkeley Adrien Burch. “Cuando se utiliza correctamente, la N95 puede ofrecer más protección, ya que filtra las partículas más pequeñas y también crea un sello más firme contra la cara del usuario que una mascarilla quirúrgica. Por otro lado, las N95 son menos cómodas, se utilizan con frecuencia de forma incorrecta y se quitan más a menudo que una quirúrgica”.

Fuera de un hospital, “en la vida cotidiana, esas diferencias podrían igualar” los costos y beneficios de la N95, opinó Burch. En el caso del virus de la gripe, por ejemplo, se ha comprobado que la N95 no resulta mucho más efectiva que la mascarilla quirúrgica.

Actualmente en muchos países hay gran escasez de mascarillas quirúrgicas, pero también es posible hacer las propias que se puedan desinfectar y volver a usar.

Varios estudios sobre el brote de SARS en 2003 encontraron que las máscaras por sí solas eran un 68% efectivas para prevenir el virus. Y en combinación con lavarse las manos 10 veces por día —un 55% de protección— aumentaban la seguridad. “Una combinación de medidas —higiene de manos, mascarillas, guantes y batas— fue 91% efectiva”, resumió la publicación.

La OMS publicó un video con instrucciones para las personas a las que desde el comienzo de la pandemia se les recomendó el uso de mascarillas, como gente contagiada o sus cuidadores. “Antes de tocar la mascarilla límpiese las manos con un alcohol en gel o con agua y jabón”, comienza. Hay que revisar que no tenga rasgaduras ni agujeros, ubicar el lado superior (que tiene un hilo metálico) y el interior y calzarla sobre la cara. Entonces hay que apretar el borde rígido para que se ajuste a la nariz y extender la parte inferior de manera tal que cubra la boca y también el mentón. “No toque el frente de la mascarilla mientras la esté usando, para evitar la contaminación. Si la toca por accidente, límpiese las manos”, subrayó el clip. Para quitársela, tampoco hay que tocarla sino tomar los elásticos que van en las orejas. Y luego de desecharla hay que volver a limpiarse las manos.

Mascarillas de tela o caseras: dado que faltan insumos para los hospitales, los barbijos textiles y los caseros asoman como la mejor opción para la ciudadanía, al menos hasta que la cadena de suministros se normalice. “Un reciente informe de expertos en salud pública para American Enterprise Institute (AEI), de tendencia conservadora, fue inequívoco: ‘Todos, incluyendo a las personas sin síntomas, deben ser animados a usar máscaras faciales de tela no médicas mientras están en público’”, citó Vox el trabajo al que contribuyó el ex funcionario de la FDA Gottlieb.

La microbióloga Burch recordó que distintos textiles tienen tramas diferentes y cambian tanto la protección como la comodidad para respirar. Un estudio de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, comparó distintos materiales hogareños con los que se pueden hacer barbijos y les arrojó distintos microorganismos, entre ellos un virus de 0,02 micrones: la bolsa de aspiradora impidió el paso del 86%, la toalla de cocina del 73%, la camiseta de algodón mezcla del 70%, la funda de almohada antimicrobial del 68%, el lino del 62%, la funda de almohada del 57%, la seda del 54%, el algodón 100% del 51% y la bufanda del 49%. “Los barbijos de tela podrían ser comparables a algunas mascarillas quirúrgicas”, concluyó Burch. Y aconsejó tratarlos “como si fueran desechable y no reutilizarlos sin asegurarse de que han sido esterilizados”. Dado que el coronavirus del SARS se puede desactivar con agua a más de 60ºC y detergente, se los puede lavar o hervir.

AEV/OMS