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Temores en la región por la elección de Mauricio Claver-Carone como presidente BID

Donald Trump logró la elección a la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) desde una perspectiva de una cuestión política.

Mauricio Claver-Carone es el primer estadounidense en ser elegido presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El hombre de confianza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ocupará así una posición decisiva para la recuperación económica de América Latina tras la crisis del coronavirus.

Su posible elección ya había provocado tensiones previamente en los Estados miembros, porque la candidatura de Claver-Carone rompió con la tradición no escrita de que la presidencia de la institución debería quedar en manos de un latinoamericano. La expresidenta costarricense Laura Chinchilla criticó la decisión de Estados Unidos de proponer su propio candidato “sin consulta previa”. Esta es “una señal preocupante” del estilo de liderazgo que se puede esperar en el futuro del BID. Ella retiró su propia candidatura a la presidencia de ese banco.

La Unión Europea y varios gobiernos latinoamericanos se habían pronunciado a favor de posponer la votación hasta después de las elecciones presidenciales estadounidenses.

México y Argentina depusieron su resistencia. Hasta hace poco no estaba claro si se llevaría a cabo la votación. Luego de que México confirmara su participación, Argentina también decidió no caer en el papel de oveja negra. Buenos Aires también tendrá que depender de los fondos del BID, después de la crisis de la pandemia. Argentina retiró a su propio candidato, el exministro de Justicia Gustavo Béliz, y se abstuvo de votar.

Esto allanó el camino para Claver-Carone, que contó con el apoyo de EE. UU., Brasil, Colombia y algunos Estados más pequeños. La votación se realizó mediante videoconferencia. “Esta victoria es para América Latina y el Caribe. Me gustaría agradecer a todos nuestros socios en la región por mantener la integridad del proceso electoral y por compartir nuestra visión común de un BID más fuerte”, dijo Claver-Carone en un comunicado de prensa posterior a su elección. Claver-Carone, de 45 años, asumirá la presidencia el 1 de octubre por un período de cinco años, reemplazando al colombiano Luis Alberto Moreno.

El BID es un banco de desarrollo multilateral con sede en Washington. Fue fundado en 1959 por 19 estados americanos; Alemania se unió en 1979.

El BID es el mayor proveedor de fondos para proyectos de desarrollo en América Latina. Su labor depende, en gran medida, de fondos estadounidenses. Durante décadas, este banco ha impulsado el desarrollo en la región y ha otorgado préstamos a países pobres con el fin de construir importantes obras de infraestructura como carreteras, puertos y redes eléctricas.

¿El BID como instrumento en el conflicto entre Estados Unidos y China?

Para el exministro de Exteriores mexicano Jorge Castañeda, la elección de Claver-Carone simboliza “la derrota de la región” ante Estados Unidos. Países como México o Argentina temen que el gobierno de Estados Unidos politice al BID en su disputa con China, que lleva años ampliando su presencia económica en el hemisferio. El volumen de comercio entre China y América Latina se ha multiplicado por veinte desde 2002, según cifras del Congreso de Estados Unidos. En la actualidad, China es el mayor acreedor de la región y se ha convertido en un importante socio comercial para países como Argentina, México, Colombia, Chile o Perú e incluso Brasil, lo que EE. UU. no ve con buenos ojos.

“Claver-Carone quiere transformar al BID en el brazo financiero de Estados Unidos en América Latina”, cree Jorge Heine, exembajador de Chile en China y actualmente profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Boston. En una entrevista con el diario español El País, Claver-Carone dijo que “lo mejor que podemos hacer es (…) hacer del BID una auténtica potencia financiera. Es mucho mejor así para Estados Unidos y la región que buscar fondos de otros países desesperadamente”. La idea es que el papel de China como acreedor de la región debe reducirse.

Temores ante una mayor división en la región

“¿Qué se dice del BID? Que está siendo capitalizado por Estados Unidos y que una de sus funciones centrales es combatir la influencia china en América Latina. Ese no es el papel del BID, no debería ser”, advirtió recientemente el ministro de Exteriores argentino, Felipe Solá, y agregó que “Mauricio Claver-Carone no es criticado desde el punto de vista técnico, sino político. Refleja el ala ideológica más dura de la política estadounidense hacia América Latina”.

Claver-Carone, abogado de origen cubano y nacido en Miami, es en la actualidad director del Consejo de Seguridad de Estados Unidos para América Latina y el Caribe, de línea dura contra Cuba y Venezuela. Por esta razón, surge la preocupación en algunos Estados miembros de que en el futuro los fondos del BID puedan asignarse más sobre la base de perspectivas ideológicas.

 

AEV/ ERS