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Trabajadores salvadoreños han perdido $3,567.0 millones por bajo interés que paga el Estado, culpan al gobierno del FMLN.

El tema pensiones ha regresado al debate político tras varias propuestas de reforma planteadas por diputados, al punto de crear una Comisión ad hoc en la Asamblea Legislativa que comenzará a discutir el tema este mismo lunes.

El dinero perdido se cuenta desde 2008 hasta junio de este año debido a las bajas tasas de interés que los gobiernos han pagado por los Certificados de Inversión Previsional (CIP). En algunos casos las tasas apenas eran del 1.0 % para el fondo de ahorro de pensiones.

Las bajas tasas en el pago a los Certificados de Inversión Previsional impactan directamente en las pensiones que han recibido las personas que ya se jubilaron y que también afectará a las que lo harán pronto.

Los salvadoreños que cotizan al sistema de pensiones han perdido $3,567 millones en rentabilidad por las bajas tasas de interés que el Estado les ha pagado a través de los Certificados de Inversión Previsional (CIP).

Actualmente la Ley de Pensiones permite obtener hasta el 25% del saldo de ahorros para pensiones si cumple con 10 años de cotización como mínimo y

Para el economista y expresidente del Banco Central de Reserva, Mauricio Choussy, lo que ha ocurrido con las tasas de interés de los fondos de pensiones ha sido “una ingratitud” que atribuye al FMLN.

“Esa ingratitud del FMLN de robarse las tasas de interés, esa idea del ministro Carlos Cáceres de robarle los intereses de los fondos de las pensiones a los trabajadores, que ellos supuestamente defendían, ha sido no solo una pésima política, sino que una ingratitud que en algún momento el Estado debería de resarcirle a la gente”, afirmó hace unos días en una entrevista de televisión el expresidente del Banco Central de Reserva.

El nuevo gobierno aún no se ha pronunciado sobre medidas que pudiera tomar para mejorarle la pensión a los jubilados actuales ni medidas para que los futuros pensionados también reciban una pensión suficiente para su vejez.

Datos de la Asociación Salvadoreña de Administradoras de Fondos de Pensiones (Asafondos) señalan que desde 2008 el Estado ha pagado tasas extremadamente bajas por el dinero que los ciudadanos han ahorrado por años para jubilarse. Mientras el Estado pagaba tasas de hasta 10 % a inversionistas internacionales por usar su dinero, a los salvadoreños les ha reconocido tasas de apenas 1.0 %, 1.1 %, 1.2 % y 1.3 % al contratar los CIP.

Tras una reforma al sistema en 2017, la tasa de interés logró subir al 3 %, pero esta sigue siendo baja en comparación con la que reciben los inversionistas que financian al Estado.

En El Salvador, solo uno de cada tres trabajadores está cubierto por el sistema de seguridad previsional.

Con ello se ha afectado irreversiblemente la rentabilidad de los ahorros del sistema previsional, lo que se verá reflejado en las cuentas de ahorro individual de los cotizantes que solicitarán su pensión en los próximos años y que ya es una realidad para los que recibieron su jubilación.

“El principal impacto de que el ahorro de los salvadoreños haya ganado bajas tasas de interés desde 2008 por la compra de CIP se ve en los montos de pensión que se han otorgado desde 2017”, señaló Asafondos al ser consultada sobre el efecto que tendría en las pensiones de los salvadoreños.

“Si no se hubiera tenido la inversión obligatoria, el ahorro total de los salvadoreños sería de hasta un 30 % más alto que el actual ($3,500 millones más se habría acumulado sobre un saldo actual de $11,000 millones) y, por lo tanto, las pensiones podrían ser hasta un 30% más altas”, agregó la institución. Los CIP son un instrumento financiero creado en 2006, durante la administración del expresidente Antonio Saca para financiar el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP) con el cual el gobierno de ese entonces logró tomar dinero de los cotizantes del sistema privado para pagar a los jubilados del sistema público.

La emisión de estos Certificados fue obligatoria para las AFP por ley y todavía hoy siguen siendo una fuente de financiamiento para pagar las pensiones a los adultos mayores.

Los diputados que integran la comisión son: Guillermo Gallegos y Guadalupe Vásquez, de GANA; Rodolfo Parker, del PDC; Rodrigo Ávila y Donato Vaquerano, de ARENA; Francisco Merino, del PCN; Yanci Urbina y Anabel Belloso, del FMLN; y Juan José Martel de CD. Además, pidieron incorporarse Francisco Zablah, de GANA, y el diputado no partidario, Leonardo Bonilla.

Ante las posibles reformas que se avecinan, Asafondos afirma que es importante que los diputados retomen y revisen el tema de la tasa de rentabilidad de los Certificados de Inversión Previsional, así como otros aspectos que están afectando el sistema.

“Mejorar la rentabilidad de los fondos de ahorro para pensión es urgente” señala la asociación que agrupa a las dos únicas administradoras de los fondos de pensiones.

Muchos cotizantes no quieren jubilarse aún pues creen que la pensión no les será suficiente.

“Se necesita mejorar el régimen de inversiones e implantar las mejoras contenidas en la reforma de 2017 y discutir qué otras alternativas adicionales pueden encontrarse para asegurar una mejor rentabilidad a los ahorros de los trabajadores”, señaló la institución.

En las últimas semanas se ha escuchado todo tipo de propuestas para reformar el sistema y mejorar la pensión para los jubilados.

Sin embargo, en marzo de este año el presidente de Asafondos, René Novellino, advirtió que aún con reformas, los daños ocasionados por la emisión de CIP a tasas tan bajas son “incorregibles” pues durante más de 10 años el Estado pagó tan poco que esos fondos ya no podrán estar en las cuentas individuales de cada cotizante.

El Estado sigue pagando tasas de interés de hasta el 10 % por los eurobonos que coloca en el exterior y que compran los inversionistas internacionales para pagar deuda o financiar el presupuesto de la nación, mientras que por los Certificados de Inversión Previsional (CIP) se sigue pagando bajas tasas de 3.0 %, en detrimento de la rentabilidad de las pensiones de lo salvadoreños.

En 2014, una resolución de la Sala de lo Constitucional dio una señal de alerta para que no se siguiera aplicando una tasa que fue muy dañina para el ahorro y rentabilidad de los cotizantes del sistema. Esta histórica sentencia estableció que ya no se aplicaría la tasa LIBOR como referencia para el pago de los CIP, sino tasas de mercado.

Desde esa fecha, el Estado se ha visto obligado a pagar más por el dinero que presta a los cotizantes, pero la última reforma al sistema avalada por los diputados en 2017, solo estableció una franja anual de tasas de interés que irían creciendo año con año.

Para el caso, se estableció que en 2017 la tasa a pagar sería de 2.5 % por los CIP; para 2018 pagaría una tasa de 2.5 % y ya para 2019 la elevó al 3.0 %; para que 2020 pague 3.5 % y en 2021 suba al 4.0 %.

A partir de 2022 la reforma estableció una tasa de interés fija de 4.5 % al colocar los CIP.

Esta sigue siendo una tasa muy baja en relación a la que se paga normalmente en el exterior, por lo que, a juicio de las AFP, este tema debe revisarse nuevamente en una reforma.

Datos del Banco Central de Reserva muestran que desde 1999 El Salvador ha hecho 17 colocaciones de bonos en el exterior por un monto total de $7,391.6 millones pagando tasas de interés de entre 7 y 10 %.

A los cotizantes del sistema de pensiones les ha prestado desde 2006 un total de $6,216 millones a tasas de entre 1 y 3 % de interés.

AEV/VARIOS