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El Gobierno de Cuba ha admitido que necesita al menos 2.500 millones de dólares anuales y pretende reconocer propiedad privada y el “papel del mercado” a través de reformas constitucionales

Producto de la falta de ingresos  que ha ostentando la economía cubana regida por más de 60 años por un estricto modelo “socialista”, ante el escenario mundial y político interno, la dirigencia del Partido Cubana, se ha propuesto hacer reformas constitucionales en la que incluye, el reconocimiento de la “propiedad privada” y cambios en la estructura del Gobierno, como la institución de la figura del presidente y vicepresidente de la República y la recuperación del cargo de primer ministro, existente hasta 1976

Un adelanto del anteproyecto que será presentado a la Asamblea Nacional del Poder Popular  en Cuba los próximos 21, 22 y 23 de julio, dice que el Gobierno reconocerá el papel del mercado y la propiedad privada en su “reforma constitucional”, manteniendo la “irrevocabilidad” del socialismo y el papel rector del Partido Comunista, señala el diario Granma.

“El sistema económico (…) mantiene como principios esenciales la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y la planificación como componente principal de dirección, a lo que se añade el reconocimiento del papel del mercado y de nuevas formas de propiedad, entre ellas la privada”, establece el contenido de la reforma.

Otro de los temas resaltados en dicha propuesta, es el reconocimiento de “la importancia de la inversión extranjera para el desarrollo económico del país”. De esa forma el Gobierno ha admitido que necesita al menos 2.500 millones de dólares anuales en capital extranjero, pero no consigue atraerlos.

La empresa estatal seguirá siendo “sujeto principal de la economía nacional”, pese a al demostrado ineficiente modelo.

En cuanto a derechos, se incorpora “la no discriminación por identidad de género, origen étnico y discapacidad”.

Sobre la ciudadanía, la propuesta descarta permitir renunciar a la cubana. “Los ciudadanos cubanos, en el territorio nacional, se rigen por esa condición y no pueden hacer uso de una ciudadanía extranjera”, dice el texto. Esto indicaría que los emigrados deberán continuar viajando a la Isla con un pasaporte cubano, un negocio lucrativo para el Gobierno que cobra altos precios por el documento.

Se conserva la gratuidad de la salud y la educación, dos sectores en crisis que el Gobierno sigue usando para su propaganda.

También mantiene el reconocimiento constitucional, en materia de justicia y el debido proceso, a “la presunción de inocencia; la reinserción social de las personas privadas de libertad; ser tratados con respeto a su dignidad e integridad síquica, física y moral, así como ser procesado y condenado por tribunal competente, independiente, imparcial y preestablecido legalmente”, aspectos que el régimen viola sistemáticamente.

La propuesta incluye asimismo cambios en la estructura del Gobierno, como la institución de la figura del presidente y vicepresidente de la República y la recuperación del cargo de primer ministro, existente hasta 1976.

Además, como había adelantado Raúl Castro, establece que el presidente podrá ejercer el cargo “por un período de cinco años” y por “hasta dos mandatos consecutivos”.

La reforma de la Constitución es dirigida por el general y previsiblemente será aprobada, pues la Asamblea Nacional nunca vota contra propuestas del régimen y casi siempre las respalda por unanimidad.

Fuente: Analisis Eco-vision con base a informacion Diario Cubanos.