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El poder social sindical en Costa Rica ejerce presión en la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS)

El poder que tienen los sindicatos de empleados públicos en el país quedó de manifiesto con el acuerdo que autoridades de la Caja del Seguro Social aceptaron firmar para que los empleados de la entidad puedan seguir gozando de prerrogativas obtenidas por varios años.

Argumentando que “judicializar” la huelga era la única y mejor salida que se podía lograr en el corto plazo, las máximas autoridades de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) cedieron a las presiones de los sindicalistas, quienes con el afán de mantener el trato diferenciado del que han gozado por muchos años, suspendieron el acceso a servicios básicos de salud, llegando incluso a realizar acciones como cerrar un banco de sangre y paralizar equipos para tratamiento de cáncer.

Para Maurizio Musmanni,  presidente de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria CACIA, “lo actuado por jerarcas de gobierno no solamente es contrario a lo establecido en la nueva Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, sino que representa una bofetada a todos los ciudadanos y empresas, que por dicha ley están pagando mucho más impuestos por concepto de IVA y renta, confiando en que también había un compromiso país, especialmente del Gobierno de la República, por eliminar privilegios y abusos salariales defendidos por los sindicatos”.  Ese compromiso legal, institucional y político ha sido violentado de una manera irregular y decepcionante por parte del Gobierno, acotó Musmanni.”

La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP) pidió al gobierno que dé marcha atrás con el documento firmado. “… Es claro que el verdadero peligro para el sistema de seguridad social son los propios sindicatos de salud, quienes están dispuestos a sacrificar a los afiliados con tal de conseguir privilegios fuera de la ley y esto no debe ser respaldado por el Poder Ejecutivo.”

Respecto a las condiciones del acuerdo, un artículo de Elobservador.cr detalla que “… Para ponerle fin a la huelga que llevaba una semana, el sector sindical del Seguro Social y el Gobierno firmaron una serie de compromisos entre los que destacan: No aplicar la regla fiscal en la CCSS; Mantener el pago bisemanal a los empleados; Evitar las sanciones contra los manifestantes; Pedir en instancias judiciales que las nuevas regulaciones de los beneficios salariales introducidas por la Reforma Fiscal no se apliquen en la Caja.

Se debe destacar que el sindicalismo en Costa Rica se concentra únicamente en los trabajadores del sector público. Hace varias décadas el sindicalismo estuvo asentado entre los trabajadores del sector privado, mientras que en el sector público era prohibido, producto de la claudicación del PCCR al gobierno de Calderón Guardia y al calderonismo.  En la actualidad, pasa todo lo contrario, el sindicalismo es absolutamente mayoritario entre los empleados del sector público, mientras que es casi inexistente en los trabajadores del sector privado. Esta situación fue una política diseñada que se le atañe al Partido Liberación Nacional (PLN) que, desde sus orígenes es un partido anti-sindical, reprimía a los sindicatos y, posteriormente, los impulsó dentro del aparato del Estado para controlarlos y tenerlos como base de apoyo electoral y clientelar. A esta política del PLN le han claudicado las cúpulas de los sindicatos y centrales sindicales, ya que no promueven la sindicalización del sector privado, producto de un acuerdo tácito con la patronal. Han dejado en manos de las “asociaciones solidaristas”, agentes del capital privado nacional y transnacional, a los trabajadores del sector privado, que constituye la mayoría de la clase obrera costarricense.

AEF/ José Tamariz (NPS), El Observador.CR.

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