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La criptomoneda “Libra” de Facebook podría ser una criptomoneda “diferente

Libra, la nueva criptomoneda que Facebook planea lanzar en 2020, tiene para el mercado varias características que la diferencian de cualquier otra “cripto” tradicional, como el Bitcoin. Así, sostienen analistas especializdos en mercados financieros. La Libra tendría diferencias con otras criptos en cuestiones económicas (descentralización, emisión, respaldo, y uso financiero) y respecto al manejo de datos y regulaciones (privacidad, y leyes).

Según algunos analistas, la principal característica que diferencia a la Libra de otras criptos es que tiene detrás un consorcio de más de 20 empresas que “pueden manipular las decisiones”, mientras que en las demás decide una comunidad de forma descentralizada. Así, Libra no permitiría que cualquier persona sea un nodo para validar transacciones, como ocurre por ejemplo con el bitcoin, y eso generará un control de hecho del consorcio sobre la red.

Otra gran diferencia, explicó Julián Arceo, director de ArgenBTC, “es que la emisión de Libra se irá haciendo según las necesidades, mientras que en el BTC está predefinida de antemano, con una inflación controlada”. Según se estableció en su lanzamiento, el bitcoin llegará sólo a 21 millones de unidades de forma escalonada y controlada, mientras que la Libra no tendrá restricciones.

Por otra parte, Libra estará respaldada por una canasta de divisas reales para evitar una excesiva volatilidad, mientras que el BTC no tiene activos subyacentes y es un sistema monetario en sí mismo cuya cotización depende de las transacciones hechas.

Sobre el uso financiero también habrá diferencias: el BTC es considerado más un refugio de valor descentralizado, como el oro, mientras que la Libra funcionaría como el dólar, cuya emisión es controlada por uno o pocos actores según las necesidades financieras. Así, los analistas sostienen que el bitcoin serviría para invertir y ahorrar y la Libra para gastar. Si bien nada impide hacer pagos con la primer criptomoneda y ahorrar con la segunda, cualquier inversor usaría el BTC como ahorro dada su cotización creciente por la escasez de emisión, mientras que la Libra sería más útil para gastos corrientes por su valor estable.

Respecto al manejo de datos, una gran diferencia de Libra no permitirá ver toda la información sobre las atransacciones y existencias de unidades, como ocurre con la blockchain pública del BTC. En ese sentido, para Arceo “que la cadena de bloques (de Facebook) sea centralizada o privada implica que no es tan auditable ni tan inmutable como una blockchain completamente descentralizada y pública”.

Por otra parte, una criptomoneda como el BTC no tiene un registro de las identidades de los participantes (sólo se conocen las operaciones pero no las personas), mientras que con Libra los usuarios estarán individualizados por sus perfiles de Facebook y el consorcio deberá identificar y verificar identidades, como ocurre hoy al abrir una cuenta bancaria.

Por otro lado, al ser Libra un activo legal, se le aplicarán los estándares de cualquier moneda del mundo para prevenir la financiación de terrorismo, fraudes, blanqueo, y evasión impositiva. Es decir, así como el BTC no depende de las decisiones cambiantes de ningún gobierno, Libra estará sujeta a las prohibiciones y leyes de cada Estado y no podrá ser 100% global, además de ser embargable.

AEV/ELECONOMISTA.ARG