Apoye nuestro esfuerzo con una donación
Suscríbase a nuestros boletines

La moneda más cotizada en América Latina cayó un 4,6% en agosto.

El peso mexicano que actualmente es la moneda más negociada de américa latina, se coloca a registrar su mayor caída mensual desde que el presidente, Andrés Manuel López Obrador, canceló abruptamente un proyecto de construcción de un aeropuerto para Ciudad de México en octubre pasado. Esta obra estaba estimada en US$ 3,927.9 y la cancelación por el gobierno vulneró las expectativas inversionistas del país y el entorno financiero de las Bolsas. Sin embargo, la vulnerabilidad de la moneda de México sufre de los efectos de la guerra comercial, EE. UU/China, el efecto de la política anti migratoria de EE. UU, especialmente con México y el entorno mundial.  

El peso mexicano generalmente se usa como un indicador para las monedas emergentes de manera más amplia, por tanto, cuando el contexto global empeora como hemos visto en agosto, el peso suele verse fuertemente afectado, según analistas especializados. El tipo de cambio implícito en pesos a 1 mes llega a cerca de un 8,4%, solo por debajo de las tasas de Argentina y Turquía entre las 23 monedas de mercados emergentes rastreadas por Bloomberg. Dado que se espera que la tasa clave caiga a 6,3% desde 8%, el atractivo del elevado carry trade del peso puede disminuir con el tiempo.

La divisa mexicana se ha mantenido apenas sobre los 20 pesos por dólar desde la sesión de la mañana del miércoles en Nueva York y estableció un nuevo mínimo de 2019 de 20,2580 por dólar el jueves. Las últimas señales de moderación en los enfrentamientos entre Estados Unidos y China no han logrado darle a la moneda un impulso sostenido.

La caída de la moneda se vuelve insignificante al compararla con el peso argentino, que ha caído un 25% este mes a medida que el país se tambalea al borde del incumplimiento. El real de Brasil también bajó un 7,7%.

El peso mexicano se cotizaba a 20,0770 el viernes, a aproximadamente un 2% del nivel de soporte clave de 20,50, observado por última vez en diciembre. La falta de niveles de soporte intermedios implica que la moneda podría caer aún más rápidamente, como sucedió en noviembre y diciembre

El peso mexicano es la moneda más cotizada en América Latina y la combinación de los principales eventos de riesgo global y las expectativas generalizadas de que el banco central seguirá bajando las tasas de interés, son también los efectos inmediatos de su deterioro.  Después de que México evitó por poco una recesión en el segundo trimestre, el banco central redujo su pronóstico de crecimiento para 2019 de un rango de 0,8%-1,8% a 0,2%-0,7% el miércoles. Las debilidades económicas han impulsado las apuestas de un ciclo de flexibilización extendido y que la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) del país descontará casi 170 puntos básicos de recortes para fines de 2020.

AEV/ Justin Villamil  and George Lei