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México es contagiado por la crisis financiera de Turquía y tiemblan varias economías emergentes

Lo efectos de la crisis que está padeciendo la economía de Turquía le pegan en general a todas las economías emergentes por temor al  efecto contagio; las preocupaciones aumentaron por la crisis diplomática entre ese ese país y EU. Representantes del  Banco Central Europeo  han explicado ayer los efectos en algunos bancos de Europa porque la Economia de Turquia tienen fuertes vínculos con la economía turca y esto sí puede generar complicaciones en algunos países”, abundó.

En México, el peso mexicano perdió 21 centavos el 13 de agosto, al cerrar en 19.17 unidades por dólar de mayoreo debido a un contagio especulativo relacionado con la inestabilidad económica en Turquía. Por otra parte, en 1.97 por ciento cayeron las acciones de los mercados emergentes, de acuerdo con la agencia especializada Reuters

La Lira turca agudizó su depreciación desde la semana pasada por una disputa con EU, que pide la liberación de un pastor estadunidense arrestado en Turquía.  Turquía está entre las 15 mayores economías del mundo, pero tiene una serie de problemas estructurales importantes: un elevado nivel de deuda en dólares, no sólo del Estado sino también de las empresas y los ciudadanos, y niveles altos de inflación. Además, Turquía tiene importantes desequilibrios en sus cuentas externas: déficit en cuenta corriente elevado y de balanza comercial; también tienen difícil situación en finanzas públicas y sus instituciones tienen poca credibilidad, sobre todo el banco central, ya que su independencia está en entredicho porque tienen mucha influencia del presidente Erdogan.

Turquía y México son economías similares en tamaño y miembros del G20, por lo que los portafolios de inversión las agrupan por igual en sus carteras y, en caso de peligro en uno, venden sus posiciones y salen de ambos. Por ello hay un riesgo de que las inversiones se vayan de Turquía y de países emergentes hacia refugios de inversión más seguros, como los bonos de la FED. Para retener los capitales el banco central de Turquía llevó su tasa de interés a 17.75 por ciento, aunque los inversionistas presionan para que la suba más al considerar insuficiente dicho monto.

Turquía tiene una calificación de BA2 en revisión, por Moody’s y México de Baa3, estable.

Fuente: Análisis de Eco-visión: varias fuentes.