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La economía mexicana está mostrando síntomas recesivos

Aunque el nuevo secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera ha asegurado que la economía está lejos de una recesión, economistas coinciden en la idea de una recesión que ha tomado fuerza, en especial por las expresiones de cuando menos uno de los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México en el sentido de los indicadores actuales “ya sugieren la posibilidad de una ligera recesión”. Los datos de la producción industrial en mayo, con una cifra negativa de 3.1% en cifras anualizadas; del menos 9.0% de la industria de la construcción y del menos 8.9% de la minería, son datos que indican el parón económico que ya se siente en prácticamente todos los sectores.

El 31 de julio, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía dará a conocer las cifras del Producto Interno Bruto (PIB) del país para el segundo trimestre. Los pronósticos optimistas dicen que podrían indicar un crecimiento de 0.5% entre abril y junio; otros creemos que la cifra será negativa y que confirmará que la economía mexicana está ya en recesión. A estas alturas, la realidad los principales motores del crecimiento económico ya se están apagando. La inversión pública y privada, el consumo y las exportaciones se están debilitando y, fuera del gobierno, la mayoría de los analistas acepta que se vive ya un estancamiento.

El Presidente de la República dijo que no ve la amenaza de una recesión y protestó: “¿Por qué no dicen que el peso es la moneda que más se ha fortalecido y por qué no dicen que hay menos inflación que antes?”. El Primer Mandatario ha insistido en la fortaleza del peso contra el dólar y en una inflación que se mantiene estable en 4.5%, como señales de que las cosas van bien. Pero, tendría que ver que el peso está fuerte, porque en México las tasas de interés andan arriba de 8.0% mientras que, por ejemplo, en Estados Unidos apenas rebasan el 2.0%, lo que atrae capitales golondrinos que refuerzan la posición de nuestra moneda contra el dólar.

Lo que la economía mexicana vive ahora es realmente la puerta de una recesión, aunque, como señalan analistas en este mismo espacio desde hace semanas, en la vida real, muchos sectores están sufriendo ya los efectos de la economía que no crece. Pensar que la economía mexicana crecerá siquiera 1.0% este año es esperar un milagro que no se ve que pueda ocurrir en este gobierno.

Fuente: Análisis Eco-Visión: con base a varias fuentes.

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