Apoye nuestro esfuerzo con una donación
Suscríbase a nuestros boletines

Como ha impactado la pandemia COVID-19 en los bancos de Guatemala y la relajación de los estándares regulatorios

El sector financiero de Guatemala ha estado (y está) sometido a un gran estrés. La actual crisis del COVID ha provocado movimientos financieros de gran tamaño y demandas sobre el sector financiero que, hasta el momento, ha sido capaz de superar con solvencia. Veamos con detalle los movimientos recientes en las variables financieras:

En toda crisis económica los agentes económicos interrumpen muchas de sus inversiones y convierten sus ahorros en liquidez. Una de las formas de liquidez preferida en momentos problemáticos son los depósitos bancarios (cuando la crisis no pone en jaque la confianza en los bancos). Adicionalmente, y ante el incremento de la incertidumbre, los agentes buscan la mayor seguridad posible, es por eso que las monedas fuertes tienden a fungir como valor refugio en estos momentos el dólar. En el caso guatemalteco vemos como efectivamente incrementa la liquidez de los agentes económicos (huida hacia depósitos) y la seguridad (huida hacia el dólar) desde marzo.

Sin embargo, las crisis económicas suelen ir acompañadas de restricciones del crédito. El sector bancario, ante el incremento en la incertidumbre, usualmente restringe la cantidad de crédito extendida. Esta crisis está demostrando ser, hasta el momento, diferente. El sector bancario guatemalteco ha incrementado de forma importante el crédito, tanto en dólares como en quetzales. En junio, sin embargo, se empieza a notar una caída en la concesión de crédito. Si desagregamos el destino del crédito, vemos como el único rubro con crecimiento en la cantidad de crédito son las grandes empresas. Es de destacar que la mayor restricción de crédito está ocurriendo en dólares (el sector bancario está cuidando su liquidez principalmente en dólares).

El sistema bancario, al igual que otros agentes económicos, pretende ganar liquidez en momentos de crisis. Ante el incremento de los depósitos en dólares de sus clientes, el banco se ve obligado a incrementar su propia liquidez en dólares. Esto es precisamente lo que ha ocurrido desde marzo. A pesar de la caída de los últimos dos meses, el incremento en las disponibilidades de dólares es todavía sustancial.

Parece contradictorio que el sistema bancario haya incrementado sus préstamos (lo que implica una pérdida de liquidez) y a la vez haya incrementado sus disponibilidades monetarias (que es literalmente un incremento de su liquidez). La solución a la aparente paradoja la encontramos en la enorme liquidación de inversiones bancarias en dólares que ha ocurrido en los últimos meses. Prácticamente los montos de las inversiones acumuladas en dólares desde inicios de 2019 han sido liquidados en el espacio de un mes. Esto podría ser problemático si esas inversiones han sido liquidadas a pérdida (aunque es muy posible que sea el Banguat el que ha absorbido estas inversiones)

El sistema bancario de Guatemala ha conseguido una financiación extraordinaria en dólares, principalmente de bancos internacionales, para hacer frente a los incrementos de liquidez necesarios para mantener a sus clientes en relativa calma y poder hacer frente a retiros de dólares. Estos créditos han sido de corto plazo y han vuelto al nivel precrisis en junio (es decir, el sistema bancario ha sabido manejar el pánico de manera solvente).

La cartera vencida del sistema bancario ha caído en plena crisis. Es decir, todos aquellos que tienen hacer pagos de créditos, no sólo están pagando puntualmente, sino que lo están haciendo con mayor celeridad y puntualidad que antes de la crisis. Si tenemos en cuenta que estamos probablemente ante la mayor crisis económica que ha sufrido Guatemala es su historia reciente, estos datos resultan difíciles de entender. La explicación está en la relajación de los estándares regulatorios. Para no generar alarma, las autoridades monetarias han decidido que los bancos pueden renegociar pagos en sus créditos sin necesidad de que los mismos sean calificados como problemáticos, de esta forma, es mucho más difícil que un crédito sea considerado como vencido El cambio de estándares impide conocer la verdadera dimensión de las tensiones financieras existentes a día de hoy en Guatemala.

Los bancos no han entrado todavía en pérdidas, sin embargo, ha empezado a caer los beneficios que reportan. Esto es consecuente con lo comentado en el punto anterior, los bancos tienen problemas, sólo que no sabemos la extensión de esos problemas.

Otro punto que nos hace sospechar que el sector bancario está en peor situación de lo que suponen los datos de cartera vencida, son los ingresos por productos financieros. Como ocurre en la mayor parte de empresas en una crisis, los ingresos empiezan a caer. El sector bancario no es una excepción. A pesar de que los ingresos están cayendo, no es una caída en picado como está ocurriendo en otras partes de la economía.

CONCLUSION

El sector bancario ha capeado la crisis con cierta solvencia. De momento ha evitado problemas de pánico generalizados y ha superado la crisis con solvencia. Queda por ver los movimientos que empezarán a ocurrir según nos introducimos en la fase de recesión (la posterior a la fase de crisis que estamos dejando atrás). Sin embargo, no todo es de color de rosa. El sector bancario está, como no podía ser de otra forma en medio de la mayor crisis económica que ha sufrido Guatemala en décadas, sufriendo caídas tanto en sus beneficios como en sus ingresos. Esta caída de beneficios y de ingresos no se está reflejando en la cartera vencida (préstamos con retraso en el pago) porque se ha decidido no aplicar la regulación bancaria que aplica usualmente.

 

AEV/Editor y autor Dr. Daniel Fernández/ UFM Market Trends


Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*