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Conflicto Chino – Indio un centro de tensión que no se desvanece

La relación entre la India y China sólo cabe describirla como complicada. Las heridas de la guerra de 1962 nunca se cerraron, pero el comercio bilateral ya asciende a casi 100 000 millones de dólares al año (aunque la principal favorecida es China). Además, China usa su alianza con Pakistán para provocar a la India, distraerla y mantenerla confinada en la subregión. El corredor económico entre China y Pakistán (una de las joyas de la corona en la Iniciativa de la Franja y la Ruta de Xi) atraviesa partes de Cachemira ocupadas por Pakistán que incluso China reconoce como territorio disputado.

China también insiste en los reclamos directos de territorio indio, en particular el estado nororiental de Arunachal Pradesh, al que llama «Tíbet del sur». En este contexto, episodios como el conflicto actual deben entenderse como parte de una estrategia más amplia para mantener a la India a raya.

Los analistas de la política exterior india lo saben, y advierten que el último acto de beligerancia china, un claro cambio en el viejo statu quo fronterizo, preanuncia el fin del autoproclamado «ascenso pacífico» de China. Bajo Xi, China parece mucho más dispuesta a demostrar abiertamente que es la potencia dominante en la región. Con una postura agresiva en la frontera con la India espera mostrarle al mundo, sobre todo a Estados Unidos, que las bravatas de Donald Trump no la intimidan, y que otros países asiáticos deberán aceptar su dominio.

Por ahora, el gobierno indio anunció que de las conversaciones militares de alto nivel con China surgió un acuerdo según el cual ambos lados «resolverán en forma pacífica la situación en las áreas fronterizas, de conformidad con los diversos acuerdos bilaterales». Pero como este conflicto dejó en claro, cada parte tiene una idea muy diferente del significado de esos acuerdos. Hay que ver si China retirará de hecho sus tropas de las áreas disputadas. Como siempre, el diablo está en los detalles.

Sin embargo, este año cruzó las fronteras de la India según informes alarmantes del ministerio de defensa indio, China ha desplegado una «cantidad significativa» de soldados a través de la disputada «línea de control efectivo» (LAC, por la sigla en inglés) que discurre a lo largo de la frontera entre ambos países en los Himalayas. Hasta ahora, las transgresiones se produjeron en cuatro puntos de la frontera más larga y disputada del mundo, con la aparición de miles de soldados chinos en Sikkim y en partes de la región de Ladakh, al noreste del valle de Cachemira.

AEV/SHASHI THAROOR


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