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El Salvador: más de 3,400 empresas salieron del registro de cotizantes del ISSS y el ingreso percápita se ha reducido 368 dólares

El Instituto de Seguridad Social de El Salvador ha experimentado la peor caída o salida de empresas cotizantes al ISSS que es más del doble de lo que se reportó en la crisis inmobiliaria de 2009 y la peor baja en 66 años.

La pandemia del covid-19 impacta con fuerza al tejido productivo de El Salvador. Un análisis de la Universidad Francisco Gavidia (UFG), con base en datos del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), da cuenta de la salida 3,447 patronos (empresas) del listado de cotizantes entre enero y julio de 2020.

De acuerdos a investigaciones y análisis de economistas, entre julio de 2019 y julio de 2020 el registro de empresas perdió 3,557 empresas. “Este número es el mayor en 66 años”. La marca supera por mucho la caída del indicador en 2011 -cuando aún se sentían los efectos de la crisis inmobiliaria mundial- época en la que el ISSS certificó la salida de 1,829 patronos y es también más agudo que los reportes de crisis como la vivida al inicio de la década de 1980 cuando el país además enfrentó una ola de nacionalización de empresas y se enfrentó a un intento de reforma agraria.

Para tener una idea de la magnitud de la caída también hay que tener en cuenta que en el período entre 2010 y 2019 el ISSS solo reportó el ingreso de 733 nuevos emprendedores. La baja en el número, sin embargo, no puede ser calificada como cierre total de empresas, ya que algunas pueden estar paradas temporalmente o deciden operar en el sector informal, sin cobertura social.

“Comparando las cifras de planillas pagadas de junio contra las de febrero, se observa una baja de -7 % (un punto porcentual menos que el mes anterior) en el número de empleadores, que implica una reducción de -75,270 trabajadores cotizantes (-9 %) y aproximadamente -$5 millones en concepto de cotizaciones”.

La economía Salvadoreña  es sostenida, principalmente por las remesas las que se espera cierren el año con un crecimiento del 3.3 %, es decir $190 millones más que en 2019, mientras que se prevé que las exportaciones caigan en un 21 % (hasta $4,688 millones) y sean unos $1,100 millones menos que las remesas. De esta forma los análisis expresan que la contracción de la economía provocará que el Producto Interno Bruto (PIB) retroceda a niveles inferiores a los de 2015, mientras que este indicador -calculado por habitante- tendrá una reducción de $368.

 

AEV/ José A. Barrera


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