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Enfoques de Trump o Biden hacia Latinoamérica a partir de enero de 2021 UU

Son cuatro países los que continuaran en la mira una vez iniciado el nuevo periodo presidencial de EE. UU enero 2021-enero 2025. Estos países son Mexico, Venezuela, Cuba y Nicaragua

Según politólogos y especialistas de algunas revistas del mundo, hay diferencias marcadas entre el enfoque de Donald Trump y Joe Biden.  El tema que se analiza para especialistas en Latinoamérica es analizar cuál de los dos potenciales dirigentes sería más favorable para Latinoamérica. Ambos políticos incluyen en sus agendas a México, Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Pero solo tres países son prioritarios por distintos aspectos en cuanto a política exterior: México, Venezuela y Cuba, tanto porque, pero estos países también son funcionales en las campañas electorales por el voto latino, que ya es primera minoría en Estados Unidos, opinan los expertos de la Unidad de Análisis Geopolítico de CELAG.

Los analistas opinan que una de las principales diferencias entre los dos candidatos se encuentra en la estética política y la predisposición a negociar y utilizar la vía diplomática.

Donald Trump se ha caracterizado por declaraciones polémicas y provocadoras con respecto a temas de América Latina, recuerdan los expertos. En particular, amenazó con que México pagara el muro para evitar el flujo de migrantes, calificó a los países de Centroamérica como “países de mierda” y declaró abiertamente que existe la posibilidad de una intervención militar en Venezuela.

No obstante, los analistas coinciden que tanto la Casa Blanca como otras reparticiones del Gobierno de EEUU se mostraron muy interesadas en estrechar lazos comerciales, financieros y de seguridad con la región incluyendo a Centroamérica.

Es evidente el interés de EEUU por llegar a acuerdos con México y por las inversiones en infraestructura, observa el texto, firmado por los analistas de CELAG. “El Gobierno de Trump no solo presta atención a América Latina, sino que se ha dedicado a exacerbar las medidas intervencionistas implementadas por anteriores gobiernos, pero esta vez, desde una sinceridad que evita ocultar este intervencionismo”. Según los autores, los miembros de la Administración Trump mostraron “su músculo imperial” y retomaron sin vacilar la doctrina Monroe.

“El mismo Trump habla de la amenaza comunista en la región (marcando un vínculo inmediato con el discurso de derecha durante la Guerra Fría), confluyendo en lo que denominamos un imperialismo recargado. Eso es el trumperialismo”, dicen los analistas.  En este escenario ha asegurado destruir el eje Cuba-Venezuela-Nicaragua.

Sin embargo, el estilo de Biden es mas sutil. A diferencia de Trump, el candidato demócrata Biden, según los expertos, probablemente apueste por aumentar el rol de la USAID y la asistencia para el desarrollo, sobre todo en el marco de un abordaje positivo a la migración, que asume la necesidad de resolver el problema en su origen, es decir, en la crisis de los países centroamericanos. Pero para el caso de Nicaragua, habría una agenda particular por considerar que este país su gobierno no es “democrático” y forma parte del eje con Cuba, Venezuela y con buenas relaciones con Rusia.

Los analistas consideran que Biden, probablemente anule la Ley de Emergencia Nacional que dedica fondos a construir el muro con Mexico y mejore la política de asilo.

En cuanto a la política con gobiernos progresistas, se esperaría mayor capacidad de diálogo y negociación, pero esto no quita la posibilidad de que persistan en estrategias de desestabilización y presión por diversas vías (económicas, diplomáticas, jurídicas), aunque de modo más sutil que durante la gestión de Trump fijando la mira en los “países del eje del mal” (Cuba-Venezuela-Niacaragua).

JOE BIDEN: LAS RELACIONES CON MÉXICO Y OTROS PAISES

En el caso de México está claro que además de ser el país vecino con el que se comparten más de 3.000 kilómetros de frontera, forma parte de la política exterior e interior, además hay más de 11 millones de mexicanos en territorio estadounidense, esto hace que sea importante en el contexto electoral y más allá, señalan los analistas. Mayoría de mexicanos cree que Biden ganará a Trump en elecciones de EEUU

Para México, de ganar Trump, vería una continuidad en la política antimigrante, la ampliación del muro y la profundización de la presencia de empresas privadas en el país, en el marco del renovado tratado de libre comercio, T-MEC.

Si bien la relación con AMLO es de respeto, no está exenta de momentos ríspidos o de crisis, como los que se vivieron en 2019 con la caravana migrante, agregan.

Con Venezuela hay un consenso en el Gobierno estadounidense es el cambio de régimen en Venezuela, así que una Administración Biden podría continuar esa política, pero sin ser tan confrontativa. Por ejemplo, hay varios senadores que se oponen a una intervención armada y han propuesto terminar con el bloqueo por 90 días debido al contexto de la pandemia.

Biden optaría, según los expertos, por una intervención a partir de “asistencia humanitaria”, todo en una línea de recuperar el rol de la asistencia para el desarrollo.

Sin embargo, los analistas recuerdan que es el Congreso el que vota y define los presupuestos de los programas de asistencia económica y militar, y por eso es importante considerar la composición de las cámaras (Cámara Baja y Senado), así como los proyectos bipartidistas y consensos en torno a determinados proyectos.

En términos generales, por ejemplo, tanto demócratas como republicanos apoyan las sanciones a Cuba y Venezuela, con algunas excepciones de congresistas demócratas que se oponen, pero que son minoritarias.

En el caso de Cuba, Biden podría retomar la política de Obama, en la que se manifestó un acercamiento, posibilidad de negociación y avances en el ámbito económico, sobre todo con el turismo. “Esto podría dar un poco de oxígeno a la isla”, pronostican los analistas.

En el Caso de Nicaragua, el gobierno de Trump ha mantenido una política de sanciones diplomáticas y presión política, aunque en la esfera económica las relaciones comerciales a través del TLC firmado por Centroamérica con EE. UU unidos siguen funcionando sin tropiezos.  Según los analistas, en el caso de Joe Biden, la posición probable es la continuidad de la presión política, diplomática, pero sin recurrir al bloque económico. En el Departamento de Estado de los EE. UU hay una agenda particular para Nicaragua, desde antes de la llegada de Trump, y es probable que con Biden, haya continuidad por cuanto el rechazo a gobiernos dictatoriales y que forman un eje de relaciones con los países de mas preocupación de EE.UU.

SIN CAMBIOS GRANDES

“En general, para la región, una administración republicana o demócrata no implica grandes cambios de fondo, quizá sí en la forma, pero está claro que el establishment sigue considerando a América Latina su zona de influencia”.

No obstante, no deben despreciarse tampoco esos cambios de forma, considerando que un triunfo de Biden contribuiría a una política exterior menos incierta, basada en la diplomacia y en ciertos acuerdos básicos para promover la negociación, que fueron desconocidos por Trump.

Sobre todo interesa que habría una desescalada en el discurso de Guerra Fría que fue revivido por Trump y que incide en la región de modo pernicioso, clasificando en “buenos y malos”, reviviendo los prejuicios anticomunistas y contrainsurgentes que han calado profundo en América Latina (y el mundo) desde la Guerra Fría, concluyen los analistas.

 

AEV/Fuente/Varias


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