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FMI reafirma la contracción económica de Nicaragua en 2019 e instan al BCN a “mejorar la calidad y la puntualidad de los datos económicos del país”.

Luego de que en 2018 la producción en Nicaragua cayera 3,8%, el FMI estima que durante 2019 el PIB se contrajo 5,7%, sin embargo, el organismo pronostica que para 2020 la variación podría ser de apenas -1,2%.

Se estima que el PIB real sufrió otra contracción en 2019 de 5,7% debido al deterioro de la demanda agregada, la consolidación fiscal y las sanciones, informó el FMI luego de su visita al país.

Un breve resumen del reporte del FMI a continuacion:

>>>>25 de Febrero de 2020. Desde abril de 2018, los disturbios sociales y sus secuelas erosionaron la confianza y produjeron grandes salidas de capitales y depósitos bancarios, lo cual afectó negativamente a la actividad económica nicaragüense. Se estima que el PIB real sufrió otra contracción en 2019 de 5,7 por ciento (el crecimiento de 2018 fue de -3,8 por ciento) debido al deterioro de la demanda agregada, la consolidación fiscal y las sanciones. Asimismo, se estima que la inflación subió a 6,1 por ciento para fines de 2019 (comparada con 3,9 por ciento en 2018), como consecuencia de las medidas tributarias adoptadas para contrarrestar en parte el colapso del ingreso fiscal y de financiamiento. Si bien la desaceleración económica se tradujo en un superávit en cuenta corriente en 2018 y 2019, la mejora quedó íntegramente neutralizada por la reversión que experimentó la cuenta financiera.

Las autoridades adoptaron políticas menos restrictivas en el ámbito monetario y del sistema financiero en 2018–19 a fin de evitar una espiral económica descendente. El banco central logró estabilizar el sistema financiero introduciendo operaciones de reporto, reduciendo el encaje legal y adoptando paulatinamente un mecanismo de provisionamiento regulatorio. Para reducir el déficit de 4 por ciento del PIB en 2018 a 2 por ciento del PIB en 2019, el gobierno adoptó un programa de reformas tributarias y de pensiones en el primer trimestre de 2019. En octubre de 2019, las autoridades anunciaron una reducción de la tasa de deslizamiento de 5 por ciento a 3 por ciento, para señalizar su compromiso con un bajo nivel de inflación.

Los directores ejecutivos estuvieron de acuerdo, en términos generales, con la evaluación del personal técnico. Dejaron constancia de que la decisiva política de respuesta adoptada por las autoridades ha contenido el impacto de los shocks en el ámbito fiscal y el sistema financiero en 2018 y 2019. Sin embargo, en vista de la persistencia de las vulnerabilidades internas y externas, hicieron hincapié en la importancia de medidas encaminadas a preservar la estabilidad macroeconómica y financiera y restablecer la confianza. Recalcaron que el compromiso con políticas prudentes seguirá siendo importante. La atención al diseño y la comunicación de las reformas también será crucial para su aceptación social. Será importante también contar con el continuo apoyo de instituciones que apoyan el desarrollo económico, en colaboración con el FMI.

Los directores consideraron que la posición fiscal esbozada en el presupuesto de 2020 es adecuada para apoyar la recuperación económica. Destacaron la importancia de reequilibrar el gasto público a corto plazo a fin de crear espacio fiscal para el gasto en la red de protección social, programas sociales clave e inversiones eficientes. A mediano plazo, habrá que reducir paulatinamente el déficit fiscal para asegurar la sostenibilidad, junto con reformas destinadas a fortalecer la posición financiera de las empresas estatales y el sistema de pensiones. Será importante encontrar el equilibrio adecuado a fin de generar un suficiente impulso expansivo al crecimiento económico a mediano plazo. Se necesitará mayor transparencia fiscal para evaluar los riesgos fiscales y mejorar la gobernanza fiscal.

Los directores destacaron la necesidad de incrementar la cobertura de las reservas internacionales para respaldar el régimen cambiario de deslizamiento y restablecer los amortiguadores (buffers) de protección externos. Manteniendo la inflación baja al tiempo que se adoptan reformas estructurales para estimular la productividad, se aumentará la competitividad y la resiliencia frente a shocks.

Los directores se mostraron complacidos con la resiliencia del sistema financiero frente a los recientes shocks en la confianza, pero llamaron a aumentar los esfuerzos para mitigar los riesgos planteados por el elevado nivel de activos en dificultades. Mejorando la preparación para las crisis, reforzando la supervisión del sector bancario y estrechando la coordinación institucional para las actividades de resolución bancaria, incluyendo recursos adecuados para la red de protección financiera, se resguardaría al sistema financiero de los riesgos a la baja. Los directores estuvieron de acuerdo con las reformas del marco de ALD/LFT, pero hicieron hincapié en la necesidad de incrementar los esfuerzos para asegurar su implementación efectiva. Asimismo, recalcaron la importancia de abordar las debilidades de la gobernanza a la luz de las recomendaciones de 2017 del Grupo de Acción Financiera.

Los directores recomendaron la implementación resuelta de las reformas estructurales encaminadas a restablecer la confianza de los inversionistas y mejorar el clima de negocios, en consulta con las principales partes interesadas. Afianzar las instituciones, mejorar la infraestructura, invertir en capital humano, eliminar los cuellos de botella en las aptitudes laborales y modernizar la preparación tecnológica son todos pasos que promoverían la competitividad.

Los directores instaron a las autoridades a mejorar la calidad y la puntualidad de los datos económicos con la continua asistencia técnica del FMI.

AEV/FMI


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