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Hace 20 años que se aprobó la dolarización en El Salvador. ¿Cuáles han sido sus resultados?

Análisis sobre los resultados logrados por El Salvador durante 20 años de extensión del dólar, son contrapuestos. Para el Manuel Hinds (economista) quien participó activamente en el proceso de diseño de la dolarización, asegura “fue la mejor decisión que se tomó pese a la oposición de muchos economistas que aseguran que dolarizar la economía sería la “peor”.

Los  logros después de dos décadas que ha durado el proceso de dolarización, se resumen así:

  • Le ha permitió a la economía salvadoreña “beneficiarse” de tasas de interés bajas y menor exposición a las crisis.
  • El país no solo ha logrado la tasa de inflación más baja, sino que, además, tiene las tasas de interés más bajas.
  • El dólar ha permitido a la economía mantener la más baja tasa de interés para créditos por la solidez del sistema financiero. Antes de la dolarización hubo un tipo de cambio fijo del colón en 8.75 por dólar. La tasa de interés era alta frente a la moneda estadounidense y se temía la devaluación del colón salvadoreño, por lo que los inversionistas exigían una prima de riesgo como “compensación” para mantener activos en colón.
  • Le ha permitido a El Salvador adaptó el dólar estadounidense una mayor integración comercial con EE. UU y consolidarse como principal socio para las exportaciones salvadoreñas. Además, se tiene ingresos por el flujo de remesas familiares.
  • La dolarización le generó beneficios a la banca y también a los usuarios, en el sentido que se amplió el plazo para los créditos productivos por hasta 30 años y se permitió que los niveles de interés pasaran de un 20 % con el colón a menos de 6 % para las empresas.
  • Es proceso (dolarización) le ha permitido al país que no sufriera una peor caída en su riesgo país por el impago vivido en 2017 y cierta tranquilidad en el mercado, pese a la crisis de la caja fiscal, gracias al dólar, que es firme, y estaba protegiendo” al sistema financiero.
  • Ha contribuido a que la economía alinee sus fundamentos macroeconómicos a la tasa potencial de crecimiento del PIB, sin inflación.
  • En la actual crisis del Covid-19 el dólar ha permitió mantener las tasas de interés del sistema financiero, no así para el cupón que recibe el Gobierno por emitir deuda, y esto se debe a que el riesgo no aumenta para el sector privado.

Historia

El Salvador adoptó el dólar estadounidense como segunda moneda en un madrugón de la Asamblea Legislativa con los votos a favor de los diputados de ARENA, PCN, PDC y PAN, en contra estuvo el FMLN y el CDU. La Ley de Integración Monetaria, como se denomina, entró en vigencia hasta el 1 de enero de 2001 y suponía una convivencia con el colón salvadoreño.

La idea de la dolarización surgió porque a finales de la década de 1990 se popularizó la dolarización en América Latina. El economista Luis Membreño, quien se oponía al cambio fijo en ese entonces, recuerda que en 1995 se planteaba hacer un paquete de medidas que incluían una caja de convertibilidad como en Argentina, bajar los aranceles a cero y subir el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Sin embargo, la medida se continuó negociando en la administración de Francisco Flores, hasta que se aprobó en diciembre de 2000 con el apoyo del Banco Central de Reserva (BCR), dirigido en ese momento por Rafael Barraza. Membreño asegura que la dolarización se hizo porque “se tenía miedo que el FMLN llegara al poder en algún momento y fuera irresponsable con la política monetaria y eso generara una inflación y que emitiera moneda sin control”.

No obstante, una evaluación del Fondo Monetario Internacional (FMI), realizada 2010 encontró que “el sistema había funcionado mejor que en los vecinos de Centroamérica (Panamá usa el dólar de EE. UU.)”.

Criticas

A las críticas porqué la economía salvadoreña no ha logrado tasas de crecimiento anuales más aceleradas que en el resto de la región, algunos economistas consideran que este bajo crecimiento no “es problema de la dolarización sino de la matriz productiva”.

Revertir la dolarización implicaría definir una nueva moneda o volver al colón salvadoreño. Una medida que se popularizó con el inicio de la pandemia del covid-19 debido a la crisis fiscal y supondría un escape a los países con más deuda porque permitiría que impriman su propio dinero para cubrir los gastos del Estado. Hinds, en tanto, considera que retirar de circulación el dólar “sería lo más tonto del mundo”. Explica que de poco serviría emitir en otra moneda si la deuda del Gobierno es contraída en dólar. “Sería mucho peor porque la nueva moneda se devaluaría horriblemente y entonces se tendría que la deuda seguiría siendo cada vez más grande relativa a lo que se produce”, indica.

Algunos economistas basados en estudios y análisis, especialmente el realizado por el Banco Central Salvadoreño en 2012 encontró que la dolarización genera mayor volatilidad del producto (por la ausencia del tipo de cambio para estabilizar ciclos económicos) y un menor manejo de la situación fiscal.

Por otra parte, ellos sostienen que la dolarización no permitió que El Salvador lograra tasas de crecimiento más aceleradas que el resto de la región, aunque mantuvo un patrón estable. Los economistas, en tanto, consideran que es problema de producción.

La experiencia del alza en costo de productos de la Canasta no es por dolarización. En la memoria de los salvadoreños se mantiene aún que antes del dólar los productos tenían un menor costo. Como la bolsa de tomates que pasó de costar cinco colones a $1, el llamado “redondeo”. Sin embargo, Manuel Hinds, economista e impulsor de la dolarización, descarta que el incremento en los precios responda a la circulación del dólar porque El Salvador mantiene la inflación -medida del costo de los productos- más baja de Centroamérica.

 

AEV/Análisis S/Publicaciones/El Mundo y el BCR.


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