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La Organización Internacional del Trabajo (OIT), estima que casi 25 millones de personas perderán su trabajo por el coronavirus. La crisis financiera de 2008 dejó a 22 millones de personas sin empleo.

Lo que hace tres meses comenzó con la parálisis total del Gigante Asiático, fue cuestión de semanas para que la crisis se extendiese al resto del mundo. La rapidez de propagación de un virus hasta hace poco desconocido en humanos, obligó a los gobiernos a tomar medidas extremas para contener la propagación del coronavirus, incluyendo el cierre de fronteras, la suspensión de clases y la cuarentena obligatoria para todos sus habitantes.

Y aunque muchas empresas han intentado migrar al teletrabajo, hay rubros que han tenido que parar sus actividades por completo. Por eso, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sacó hoy un estudio evaluando el posible impacto que generará el COVID-19 en el mundo laboral.

Según las estimaciones de la OIT, basado en diferentes escenarios para el impacto del virus en el PBI mundial, advierten que podría haber un aumento en el desempleo global de entre 5,3 millones de personas, en un escenario considerado como “bajo”, y de hasta 24,7 millones de personas, como el peor de los casos, desde un nivel de base de 188 millones en 2019. En comparación, la crisis financiera que tambaleó al mundo en el 2008 dejó a 22 millones de personas sin empleo.

También se espera que el subempleo crezca a gran escala, ya que el brote de coronavirus se traduce en la reducción de la jornada laboral y una disminución en los salarios. Además, el informe señala que, si bien el trabajo autónomo generalmente no reacciona a las recesiones económicas y suele ser la mejor opción para los casos de economía informal, en este escenario la opción se ve limitada por las restricciones de movimiento de personas y bienes.

Además, la disminución de la actividad económica y el aislamiento obligatorio están afectando tanto a la fabricación como a la prestación de servicios. Según la Oficina Nacional de Estadísticas de China, el valor agregado total de las empresas industriales del país disminuyó en 13,5% durante los primeros dos meses de este año.

La caída en el empleo significan grandes pérdidas de ingresos para los trabajadores. La OIT estima que los ingresos laborales caerán en un rango de entre 860 y 4.440 mil millones de dólares. A su vez, esto significará un menor consumo de bienes y servicios, “lo que es perjudicial para la continuidad de las empresas y para garantizar que las economías sean resilientes”, cita el comunicado.

“Esto ya no es solo una crisis de salud mundial, también es una importante crisis económica y del mercado laboral que está teniendo un gran impacto en las personas”, dijo el Director General de la OIT, Guy Ryder. Y agregó: “En 2008, el mundo presentó un frente unido para abordar las consecuencias de la crisis financiera mundial, y lo peor se evitó. Necesitamos ese tipo de liderazgo y resolución ahora ”.

Para poner en contexto, el estudio tomó en consideración que la pandemia ha infectado alrededor de 170.000 personas en 148 países diferentes, con un saldo de más de 6.500 muertes. Además, menciona que diversas estimaciones han sugerido que entre el 40% y el 70% de la población contraerá la enfermedad.

AEV/OIT


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