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Los retos de Joe Biden al asumir la presidencia de los EE. UU

Joe Biden ha recibido más votos electorales que Trump. Una diferencia suficiente como para hacer desistir a Trump a cualquier intento de impugnación de los resultados. Asumiendo que después de todo Joe Biden jurará el cargo el 20 de enero del año que viene, el nuevo presidente debe afrontar una serie de retos económicos y políticos a nivel interno como a nivel internacional, según afirman analistas internacionales.

Biden se plantea recuperar la unidad y el sentido de nación de Estados Unidos después del escándalo de leitmotiv de Trump. Biden no lo tendrá fácil, dada la difícil situación que está viviendo Estados Unidos.

De acuerdos a los análisis de especialistas en análisis político, economistas e investigadores de prestigiosas universidades de EE. UU, son tres grandes áreas a la que el nuevo presidente tendrá que afrontar de forma decididas.

Si bien los “planes de campaña electoral son amplios y agresivos para atraer a la población a las urnas”, los planes objetivos a la hora de asumir el mandato presidencial por lo general siempre se modifican y sufren cambios, concluyen los especialistas.  

De aquí que los principales retos de Joe Biden sean:

  • La recuperación de la economía en época de COVID

Biden tiene que afrontar en primer término la pandemia de coronavirus y abordar más medidas para evitar su contagio, como es el caso de la utilización de las mascarillas en público, efectuar pruebas de forma gratuitas a todos los ciudadanos o contratas rastreadores.

Acompañado todo esto está claro que Biden tiene que superar bastantes problemas a nivel económico y a nivel social. La economía de Estados Unidos siempre ha ido de acuerdo con su propia dinámica, es decir, Wall Street no ha mostrado ninguna preocupación para la victoria de Biden. Asi, tiene que llegar a reducir la tasa de desempleo, que ahora está en el 8 por ciento, y recuperar el crecimiento de PIB con el gran descenso sufrido por los efectos negativos de la pandemia del coronavirus, serán objetivos que van a marcar su mandato.

Otro ámbito de actuación de Biden en la economía de Estados Unidos es la política impositiva, que se deba maximizar si al final se da un aumento de la presión fiscal como se ha dejado entrever en la campaña.

  • Retos en emigración y el sistema sanitario

La política social de Biden va a ser muy diferente a la que ha realizada Trump en lo relativo a la emigración y la sanidad en Estados Unidos. Biden ha expuesto en su campaña que regularizará a más de 11 millones de sin papeles.

En la campaña se comprometió revertir las políticas de la administración Trump que han separado a los padres de sus hijos en las fronteras de Estados Unidos.

Por otra parte, en cuestión de sanidad, Biden continuará con el sistema de asistencia sanitaria de Obama, denominado Obamacare, que Trump intentó en varias veces derogar. Aunque Trump consiguió esquiliar y maquillar parte del proyecto del sistema de asistencia sanitaria.

  • Recuperar las relaciones internacionales que Trump se dedicó en destruir

Con Trump la diplomacia de Estados Unidos no ha sido una de sus características, ya que se ha dedicado, en su mandato, en convulsionar el mundo entero, pero para Bien no le resultará difícil recuperar las diferentes relaciones.

La política internacional de Estados Unidos siempre se ha caracterizado de no tener muchos cambios en las sucesivas administraciones. Ahora Biden tiene que recuperar las relaciones con Europa, recuperar las medidas de la carrera nuclear de Irán, o recuperar el Acuerdo de París en tema medioambiental, entre muchos otras.

Para la diplomacia de Estados Unidos, Irán es el principal objetivo y más completo que tendrá entre manos, sin que se olvide de las relaciones siempre tensas con Rusia, Corea de Norte o China.

Por otra parte, los acuerdos de Trump con Arabia Saudí se debe mantener una senda continuista, ya que es el enemigo tradicional de Irán, y es un factor determinante que no se puede ignorar.

En Latinoamérica, seguramente que se mantendrá las malas relaciones con el gobierno de Venezuela, aunque se podría destensar un poco las relaciones por la urgencia humanitaria que sufre el país. Con Centroamérica, la posición de Biden un tratamiento separado para un grupo de mandatarios con los que ya hizo compromisos (Guatemala, El Salvador y Honduras), y con Nicaragua es muy probable que afianzara la posición de presionar al actual gobierno para elecciones electorales limpias y los temas de derechos humanos, entre otros.

 

AEV/Resumen de Varias Fuentes.


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