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El ocaso del modelo Chileno….!

Por Rossana Castiglioni

El estallido social experimentado por Chile pone en tela de juicio el llamado «modelo chileno». En la medida en que la protesta social interpela tanto al modelo de desarrollo económico como a la institucionalidad vigente, en un contexto de baja legitimidad de los actores políticos, su irrupción responde no solo a una pugna redistributiva sino también a tensiones de naturaleza política.

A inicios de octubre de 2019, dijo Piñera: «en medio de esta América Latina convulsionada veamos a Chile, nuestro país es un verdadero oasis con una democracia estable; el país está creciendo, estamos creando 176.000 empleos al año, los salarios están mejorando». Esta visión de Chile como un modelo a seguir ha estado profundamente arraigada en parte de la clase política y de la elite económica y ha sido también compartida por destacadas figuras internacionales, desde Roberto Azevêdo, director de la Organización Mundial del Comercio (OMC), hasta el ex-presidente de Estados Unidos Barack Obama. En realidad, la idea de que Chile era un caso excepcional fue inicialmente promovida por el economista de la Universidad de Chicago Milton Friedman, quien acuñó el concepto de «milagro chileno» ya en la época de la dictadura de Augusto Pinochet.

El modelo chileno está consagrado en dos grandes documentos: «El Ladrillo» y la Constitución Política de Chile de 1980. El primero comenzó a gestarse en los años previos al quiebre democrático de 1973. En 1956, la Universidad Católica de Chile firmó un convenio de cooperación con la Universidad de Chicago que permitiría a los estudiantes más destacados de su Departamento de Economía realizar estudios de posgrado en la casa de estudios estadounidense. Varios de los egresados producto de ese convenio, a quienes se denominó Chicago boys, participaron, a su regreso, de la elaboración de un programa de desarrollo económico (posteriormente denominado «El Ladrillo») destinado a la campaña de Jorge Alessandri, candidato presidencial de derecha en las elecciones de 1970. El programa cayó en el olvido una vez que el socialista Salvador Allende ganó las elecciones presidenciales. Pero el golpe de Estado de junio de 1973 resucitó el documento, que rápidamente llegó a manos de los integrantes de la Junta de Gobierno. A partir del quiebre democrático, buena parte de las propuestas de «El Ladrillo» fueron implementadas en el contexto del gobierno militar de Pinochet.

El otro elemento es la Constitución Política de Chile de 1980 en que el principal gestor de esa Carta Magna fue Jaime Guzmán, uno de los asesores más cercanos a Pinochet y más tarde fundador de la Unión Democrática Independiente (UDI), un partido conservador que en la actualidad integra la coalición de gobierno de Piñera. Guzmán pertenecía al gremialismo, un movimiento católico de derecha compuesto principalmente por integrantes de la clase alta tradicional, vinculados al Partido Conservador. La Constitución de 1980 buscó, entre otros propósitos, despolitizar y desmovilizar a la sociedad, limitar la polarización ideológica y promover la estabilidad preservando el statu quo. Documento Completo: https://nuso.org/articulo/el-ocaso-del-modelo-chileno/?utm_source=email&utm_medium=email

AEV/Documento publicado por: NUSO Nº 284 / NOVIEMBRE – DICIEMBRE 2019